Cuando a un ser querido le han realizado un procedimiento para el reemplazo de la válvula aórtica con TAVI, es natural sentirse aliviado. Sin embargo, también pueden surgir preguntas y preocupaciones, especialmente si el procedimiento no da los resultados esperados o si con el tiempo aparecen complicaciones
En este artículo, explicaremos qué es una TAVI, por qué ha revolucionado el tratamiento de la estenosis aórtica y qué sucede cuando este procedimiento presenta fallos.
La TAVI (Transcatheter Aortic Valve Implantation) o Implante Transcatéter de Válvula Aórtica es un procedimiento mínimamente invasivo que permite reemplazar una válvula aórtica enferma sin necesidad de una cirugía a corazón abierto. Esta técnica ha cambiado la vida de muchas personas, especialmente de aquellos pacientes que, por su edad o condiciones de salud, no eran candidatos para la cirugía tradicional.
Al realizarse mediante un catéter introducido a través de la arteria femoral (en la ingle) o la arteria subclavia (cerca del hombro), la recuperación es más rápida y con menor riesgo que una operación convencional. Sin embargo, aunque es un procedimiento seguro, no está exento de posibles complicaciones.
Una TAVI puede fallar por diversas razones, ya sea poco después del procedimiento o con el paso del tiempo. Algunas de las causas más comunes incluyen:
Si un paciente comienza a presentar síntomas como fatiga, falta de aire, dolor en el pecho o hinchazón en piernas, es importante acudir al médico para una evaluación. Los estudios que pueden ayudar a diagnosticar problemas en la TAVI incluyen:
Si se detecta una falla en la TAVI, hay diferentes opciones de tratamiento dependiendo de la causa y gravedad del problema:
Las guías clínicas europeas (ESC/EACTS) y americanas (ACC/AHA) establecen criterios claros para la selección de pacientes candidatos a TAVI.
En términos generales, ambas recomiendan el implante transcatéter para pacientes de alto riesgo quirúrgico o inoperables debido a comorbilidades. En pacientes de riesgo intermedio, la decisión debe tomarse de manera individualizada, considerando factores como la anatomía valvular, la esperanza de vida y la preferencia del paciente.
Para pacientes de bajo riesgo, la cirugía sigue siendo la opción preferida, aunque estudios recientes han mostrado resultados prometedores con TAVI en este grupo. Estas guías son revisadas periódicamente para incorporar los últimos avances y asegurar la mejor atención posible.
El uso de TAVI en pacientes con válvula aórtica bicúspide o insuficiencia aórtica pura sigue siendo un área en estudio. Investigaciones recientes han demostrado que, aunque es factible en válvulas bicúspides, hay un mayor riesgo de complicaciones debido a su anatomía irregular.
En el caso de la insuficiencia aórtica pura, los resultados han sido más variables, con una mayor tasa de complicaciones en comparación con la estenosis aórtica. Por esta razón, su uso en estas poblaciones debe ser evaluado caso por caso.
Si bien la TAVI ha sido una revolución en el tratamiento de la estenosis aórtica, su uso en pacientes más jóvenes ha generado controversia. En algunos casos, se ha recurrido a esta tecnología en personas que aún eran buenos candidatos para cirugía abierta, lo que puede traer problemas a largo plazo. Las válvulas transcatéter tienen una durabilidad limitada en comparación con las prótesis quirúrgicas, lo que implica que los pacientes jóvenes podrían requerir múltiples procedimientos a lo largo de su vida.
Además, realizar una TAVI en pacientes con una anatomía desfavorable o con mayor esperanza de vida puede complicar futuras intervenciones, dificultando opciones como una cirugía convencional en el futuro. Por esta razón, los especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente cada caso y seguir las guías internacionales para garantizar la mejor opción para cada paciente.
El Consorcio de Investigación Académica Valvular (VARC, por sus siglas en inglés) ha establecido criterios específicos para definir la falla valvular tras una TAVI. Según VARC, la disfunción valvular puede clasificarse en cuatro categorías principales:
Entendemos que enfrentar un procedimiento como la TAVI (Implante de Válvula Aórtica Transcatéter) puede generar inquietudes tanto en pacientes como en sus familias. Es natural sentirse preocupado por los posibles riesgos y complicaciones asociados. Sin embargo, es importante destacar que, aunque existen riesgos como cualquier intervención médica, la TAVI ha demostrado ser una opción segura y efectiva para muchos pacientes, especialmente aquellos con alto riesgo quirúrgico.
Las complicaciones graves son poco frecuentes y, en su mayoría, tratables. Además, la recuperación suele ser más rápida en comparación con la cirugía a corazón abierto, permitiendo a los pacientes retomar sus actividades cotidianas con mayor prontitud.
Es fundamental mantener una comunicación abierta con el equipo médico, expresar cualquier preocupación y seguir sus recomendaciones para asegurar el mejor resultado posible. Recuerden que no están solos en este proceso; cuentan con el apoyo de profesionales dedicados en cirugía de corazón y de sus seres queridos para superar este desafío juntos.
En resumen, aunque la TAVI implica ciertos riesgos, estos son mínimos y manejables. Con el apoyo adecuado y una actitud positiva, este procedimiento puede ser una puerta hacia una vida más saludable y activa.
Recuerda que puedes solicitar una video consulta con uno de nuestros especialistas para discutir tu caso en particular.
Fundador de Cirugía de Corazón