¿Qué es un infarto al corazón?
Todos conocemos a alguien que ha padecido un infarto al corazón, o por lo menos nos hemos enterado de algún conocido o pariente lejano que le ha tocado enfrentarse a una situación similar. El Infarto, hay que decirlo, es algo que da mucho miedo. Por eso es importante estar bien informado y saber exactamente contra qué nos estamos enfrentando.
El infarto del corazón, también conocido como infarto agudo de miocardio (IAM), es una emergencia médica que ocurre cuando el flujo de sangre a una parte del corazón se bloquea repentinamente.
Esto impide que el oxígeno llegue a las células del músculo cardíaco, lo que puede causar daño irreversible si no se trata a tiempo. Comprender esta enfermedad es fundamental para prevenirla y actuar rápidamente en caso de una emergencia.
La enfermedad cardiovascular es la PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE en todo el mundo, tanto en hombres como en mujeres.
¿Qué sucede en el corazón durante un infarto? (Fisiopatología del IAM)
El corazón necesita un suministro constante de sangre rica en oxígeno y nutrientes para funcionar adecuadamente. Este suministro es proporcionado por las arterias coronarias. Cuando una de estas arterias se bloquea, generalmente debido a la acumulación de placas de grasa (aterosclerosis), se forma un coágulo que interrumpe el flujo sanguíneo.
Esto priva a las células del corazón de oxígeno y nutrientes, provocando la muerte del tejido cardíaco afectado sino es tratado de manera inmediata.
Factores de riesgo del infarto del corazón
Algunos factores aumentan la probabilidad de sufrir un infarto, entre ellos:
- Factores no modificables: Edad avanzada, antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular y sexo (los hombres tienen un riesgo mayor que las mujeres antes de la menopausia).
- Factores modificables:
- Hipertensión arterial.
- Colesterol alto.
- Diabetes.
- Tabaquismo.
- Sedentarismo.
- Estrés crónico.
- Obesidad.
- Dieta poco saludable (rica en grasas saturadas, sal y azúcares refinados).
¿Por qué el tiempo es tan importante en un infarto?
Existe una frase clave en cardiología: "el tiempo es músculo". Cuanto más tiempo pasa sin que el flujo sanguíneo se restablezca, mayor es el daño al corazón. Actuar rápidamente ante los síntomas de un infarto puede salvar vidas. Los síntomas incluyen:
- Dolor en el pecho, que puede irradiarse al brazo, la mandíbula o la espalda.
- Falta de aire.
- Náuseas o vómitos.
- Sudoración excesiva.
- Mareo o pérdida de conocimiento.
Si usted o alguien a su alrededor presenta estos síntomas, debe buscar ayuda médica de inmediato llamando a emergencias.
¿Por qué se tapan las arterias coronarias?
Las arterias coronarias pueden obstruirse debido a un proceso llamado aterosclerosis, en el cual se acumulan placas de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias en las paredes de los vasos sanguíneos. Esta acumulación reduce el flujo de sangre al corazón y puede llevar a un infarto.
Principales causas de la obstrucción arterial
1. Aterosclerosis (acumulación de placas en las arterias)
Es la causa más común. Se desarrolla lentamente a lo largo de los años debido a factores como:
- Colesterol LDL ("malo") elevado, que se deposita en las arterias.
- Inflamación crónica, que daña las paredes arteriales.
- Hipertensión arterial, que debilita y endurece las arterias.
- Tabaquismo, que promueve la inflamación y la formación de placas.
2. Formación de coágulos (trombosis coronaria)
Cuando una placa aterosclerótica se rompe, el cuerpo responde formando un coágulo de sangre en el sitio de la lesión. Si el coágulo bloquea completamente la arteria, se produce un infarto agudo de miocardio.
3. Espasmo coronario
Ocurre cuando una arteria coronaria se contrae temporalmente, reduciendo el flujo sanguíneo al corazón. Puede ser causado por:
- Estrés emocional intenso.
- Consumo de drogas como la cocaína.
- Frío extremo.
- Alteraciones en la función del endotelio vascular.
4. Factores de riesgo que favorecen la obstrucción
Algunas condiciones aceleran el estrechamiento de las arterias, aumentando el riesgo de infarto:
- Diabetes, que daña los vasos sanguíneos.
- Obesidad y síndrome metabólico, que promueven la inflamación y resistencia a la insulina.
- Sedentarismo, que afecta la salud del corazón y la circulación.
- Dieta rica en grasas saturadas y azúcares, que contribuye a la formación de placas.
¿Paro cardíaco y arresto cardíaco son lo mismo?
Sí, los términos paro cardíaco y arresto cardíaco se refieren a la misma condición: la interrupción repentina de la actividad del corazón, lo que impide que la sangre fluya al cerebro y otros órganos vitales. Aunque de manera rutinaria se suelen usar para describir distintas causas que pueden llevar a que el corazón se detenga.
En la práctica médica, "paro cardíaco" es el término más utilizado en español, mientras que "arresto cardíaco" proviene del inglés (cardiac arrest). Ambos describen una emergencia médica que requiere reanimación inmediata con RCP y desfibrilación. Aunque generalmente cuando se habla de "Arresto Cardiaco" nos referimos a alguna alteración súbita en la actividad eléctrica del corazón, algún tipo de arritmia severa o bloqueo en la conducción eléctrica.
Es importante destacar que un infarto del miocardio puede desencadenar un paro cardíaco si el daño al músculo del corazón es severo, pero no todos los infartos llevan a un paro. Recuerda que el infarto es causado por una obstrucción a una o varias arterias coronarias, que son las encargadas de llevar oxígeno y nutrientes al músculo cardiaco. Mientras mas grande sea el tamaño del infarto, existe mayor riesgo de que el corazón sufra un “paro”.
¿Cómo puedo saber cual es el riesgo que tengo de padecer un infarto?
Si quieres conocer tu riesgo de padecer un infarto, hay varias pruebas y estudios que pueden ayudarte a evaluar tu salud cardiovascular. Estos estudios van desde análisis de sangre hasta pruebas de imagen avanzadas. Aquí te dejo las más importantes:
1. Evaluación Clínica y Factores de Riesgo
Antes de cualquier prueba, tu médico puede evaluar tu historial médico, antecedentes familiares, hábitos de vida y factores de riesgo como hipertensión, colesterol alto, diabetes, tabaquismo y obesidad.
2. Análisis de sangre
- Perfil de lípidos: Mide los niveles de colesterol total, LDL (colesterol "malo"), HDL (colesterol "bueno") y triglicéridos.
- Glucosa y hemoglobina glucosilada (HbA1c): Evalúan el riesgo de diabetes, un factor importante en enfermedades cardiovasculares.
- Proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us): Indica inflamación en el cuerpo, asociada con mayor riesgo cardiovascular.
- Lipoproteína(a) y Apolipoproteína B: Factores genéticos que pueden aumentar el riesgo de enfermedad coronaria.
3. Electrocardiograma (ECG)
Registra la actividad eléctrica del corazón y puede detectar signos de daño cardíaco, arritmias o alteraciones en el flujo sanguíneo.
4. Prueba de esfuerzo
También llamada ergometría, evalúa cómo responde el corazón al ejercicio y puede revelar signos de obstrucción en las arterias coronarias.
5. Ecocardiograma
Es un ultrasonido del corazón que permite evaluar su estructura y función. Puede detectar alteraciones en el bombeo del corazón o problemas en las válvulas.
6. Tomografía de calcio coronario o SCORE DE CALCIO
Este estudio mide la cantidad de calcio acumulado en las arterias coronarias, lo que indica la presencia de aterosclerosis. Es útil para predecir el riesgo de un infarto en personas sin síntomas.
7. Angiotomografía coronaria (Angio-TC coronaria)
Es una tomografía con contraste que permite visualizar las arterias coronarias y detectar posibles obstrucciones.
8. Prueba de función endotelial
Evalúa cómo responden los vasos sanguíneos a ciertos estímulos y puede detectar problemas tempranos en la circulación.
9. Cateterismo cardíaco (angiografía coronaria)
Es el método más preciso para detectar obstrucciones en las arterias coronarias. Se usa en personas con síntomas sospechosos de enfermedad cardíaca.
Si tienes factores de riesgo o dudas sobre tu salud cardiovascular, lo mejor es acudir con tu médico para que te ayude a determinar qué pruebas son más adecuadas para ti.
¿Por qué hay tanto interés por la Apoproteína B recientemente?
El interés creciente por la Apolipoproteína B (ApoB) en la medicina cardiovascular se debe a su capacidad para predecir el riesgo de enfermedades del corazón de manera más precisa que el colesterol LDL tradicional. Aquí te explico por qué está ganando relevancia:
1. ¿Qué es la Apolipoproteína B?
La ApoB es una proteína presente en las partículas de lipoproteínas que transportan el colesterol en la sangre, como:
- LDL (colesterol "malo")
- Lipoproteína(a) [Lp(a)]
- VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad)
Cada partícula de LDL contiene una sola molécula de ApoB, lo que significa que medir la ApoB nos da el número total de partículas aterogénicas en la sangre, no solo la cantidad de colesterol que transportan.
2. ¿Por qué es más precisa que el colesterol LDL?
Tradicionalmente, el colesterol LDL (LDL-C) ha sido el principal marcador de riesgo cardiovascular. Sin embargo, el LDL-C no mide cuántas partículas LDL hay, sino la cantidad de colesterol dentro de ellas.
Algunas personas pueden tener un nivel "normal" de LDL-C pero una cantidad elevada de partículas LDL pequeñas y densas, lo que aumenta el riesgo de aterosclerosis y, por lo tanto, de infarto o accidente cerebrovascular.
3. Lo que dicen los estudios recientes
Varios estudios han demostrado que la ApoB es un predictor de riesgo cardiovascular más fuerte que el LDL-C. Algunos puntos clave:
- Un alto nivel de ApoB indica mayor número de partículas LDL y, por lo tanto, mayor riesgo de acumulación en las arterias.
- Estudios como el INTERHEART y el AMORIS han mostrado que niveles elevados de ApoB se asocian con mayor riesgo de infarto, incluso cuando el LDL-C parece estar en un rango normal.
- Las guías más recientes de la Sociedad Europea de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón sugieren usar ApoB como un marcador adicional de riesgo.
4. ¿Quién debería medirse la ApoB?
Aunque no es una prueba rutinaria para todos, es especialmente útil en personas con:
- Historial familiar de enfermedad cardiovascular temprana
- Diabetes o síndrome metabólico
- Colesterol LDL "normal" pero con otros factores de riesgo
- Triglicéridos elevados y obesidad abdominal
5. ¿Cómo reducir los niveles de ApoB?
Los mismos hábitos que ayudan a reducir el LDL-C también reducen la ApoB:
- Dieta baja en grasas saturadas y ultraprocesados
- Ejercicio regular
- Medicamentos como estatinas o inhibidores de PCSK9 en casos de alto riesgo
En conclusión, el aumento del interés en la ApoB se debe a que es un mejor indicador del número real de partículas que pueden obstruir las arterias, ofreciendo una evaluación más precisa del riesgo cardiovascular.
Síntomas principales de un infarto
El infarto agudo de miocardio (IAM) puede manifestarse de diferentes maneras, pero los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor o molestia en el pecho: Sensación de opresión, peso o ardor en el centro o lado izquierdo del pecho, que puede durar varios minutos o ir y venir.
- Irradiación del dolor: Puede extenderse hacia el brazo izquierdo, la mandíbula, el cuello, la espalda o incluso el abdomen.
- Falta de aire: Puede ocurrir junto con el dolor o sin él, especialmente en personas mayores o con diabetes.
- Sudoración excesiva: Sudor frío y pegajoso sin una causa aparente.
- Náuseas o vómitos: Más frecuentes en mujeres o personas con diabetes.
- Mareo o desmayo: Puede deberse a una caída en la presión arterial.
- Sensación de ansiedad o muerte inminente: Muchas personas describen una sensación intensa de que "algo grave está ocurriendo".
Variantes del infarto de miocardio
El infarto no siempre se presenta con los síntomas típicos. Existen variantes que pueden ser más difíciles de reconocer:
1. Infarto silencioso (Raro)
- No causa dolor en el pecho o los síntomas son muy leves.
- Más frecuente en diabéticos y adultos mayores.
- Puede detectarse posteriormente en un electrocardiograma o prueba de imagen.
2. Infarto atípico
- Ocurre con síntomas inusuales como dolor en la parte superior del abdomen, fatiga extrema o sensación de indigestión.
- Más común en mujeres, personas mayores y diabéticos.
3. Infarto con elevación del ST (IAMCEST)
- Es la forma más grave de infarto, causado por una obstrucción total de una arteria coronaria.
- Se detecta con un electrocardiograma y requiere tratamiento inmediato con angioplastia o trombólisis.
4. Infarto sin elevación del ST (IAMSEST)
- Ocurre cuando hay una obstrucción parcial de una arteria coronaria.
- No siempre presenta cambios evidentes en el electrocardiograma, pero se confirma con análisis de sangre (troponinas).
5. Infarto de miocardio secundario
- No es causado directamente por una obstrucción en las arterias, sino por una demanda excesiva de oxígeno en el corazón (por ejemplo, en pacientes con anemia severa, insuficiencia respiratoria o sepsis).
¿Qué hacer si creo que estoy sufriendo un infarto o alguien cercano lo está padeciendo?
Si sospecha que usted o un ser querido está sufriendo un infarto, actúe de inmediato. Llame al servicio de emergencias sin demora, ya que el tratamiento temprano puede salvar vidas. Mientras espera la ayuda, manténgase lo más tranquilo posible y evite realizar esfuerzos.
Si la persona está consciente y no es alérgica a la aspirina, puede masticar una aspirina de 160-325 mg para ayudar a reducir la formación de coágulos. Si la persona pierde la conciencia y deja de respirar, inicie maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) si está capacitado para hacerlo. Nunca ignore los síntomas ni espere a que desaparezcan por sí solos.
¿Qué sucede al llegar a urgencias con un infarto?
Una vez en urgencias, el equipo médico actuará con rapidez para confirmar el diagnóstico y comenzar el tratamiento. Primero, se realizará un electrocardiograma (ECG) para evaluar la actividad eléctrica del corazón y detectar signos de infarto.
También se tomarán muestras de sangre para medir los niveles de troponinas, unas proteínas que indican daño en el músculo cardíaco.
En algunos casos, se pueden realizar estudios por imagen como ecocardiogramas o angiografías para identificar el grado y ubicación de la obstrucción. Basándose en estos resultados, el equipo médico decidirá el mejor tratamiento para restaurar el flujo sanguíneo, ya sea con medicación, una intervención coronaria percutánea (colocación de un stent) o cirugía de bypass coronario.
Opciones de tratamiento: PCI vs. CABG
El tratamiento del infarto busca restaurar el flujo sanguíneo lo antes posible. Existen dos estrategias principales, donde están involucrados los cardiólogos intervencionistas y los cirujanos de corazón:
- Intervención Coronaria Percutánea (PCI, por sus siglas en inglés): Se introduce un catéter con un globo en la arteria bloqueada para expandirla y, en la mayoría de los casos, se coloca un stent (malla) para mantenerla abierta. Esto se hace mediante un procedimiento conocido como cateterismo cardiaco.
- Cirugía de Bypass Coronario (CABG, por sus siglas en inglés): Se crean nuevas vías sanguíneas utilizando vasos de otras partes del cuerpo para desviar la sangre alrededor de la arteria bloqueada. Esta intervención se realiza con un procedimiento conocido usualmente como cirugía de corazón abierto.
¿Cuál es mejor?
Las publicaciones médicas indican que:
- PCI es más efectiva para pacientes con infartos agudos y menos arterias afectadas. Tiene una recuperación más rápida.
- CABG es más recomendable en pacientes con enfermedad coronaria extensa o diabetes, ya que mejora la supervivencia a largo plazo y reduce la necesidad de nuevos procedimientos.
La decisión es compleja, se discute en el equipo multidisciplinario de varios médicos conocidos como HeartTeam. La recomendación final se discute con el paciente y siempre la decisión final sobre cual procedimiento elegir recae en el paciente, su familia y sus médicos
¿Qué sucede después de un infarto?
Superar un infarto es solo el primer paso. A mediano y largo plazo, es crucial realizar cambios en el estilo de vida y seguir un tratamiento médico para prevenir otro evento. Esto incluye:
- Rehabilitación cardíaca: Programas supervisados de ejercicio, educación sobre salud y apoyo emocional.
- Medicación: Estatinas para el colesterol, betabloqueantes, antiplaquetarios y medicamentos para la presión arterial.
- Control de factores de riesgo: Dejar de fumar, adoptar una dieta equilibrada y manejar el estrés.
¿Qué dicen los estudios clínicos cuando comparamos los distintos tipos de tratamiento?
Los metaanálisis más destacados que comparan la intervención coronaria percutánea (ICP) y la cirugía de bypass de arteria coronaria (CABG) han proporcionado información valiosa sobre cuál es la mejor opción de tratamiento según las características del paciente y la complejidad de la enfermedad coronaria.
Resultados principales de los metaanálisis:
- Enfermedad de múltiples vasos o enfermedad del tronco principal izquierdo: Los estudios indican que la CABG ofrece una ventaja de supervivencia a largo plazo en comparación con la ICP en pacientes con enfermedad de múltiples vasos o con afectación del tronco principal izquierdo de la arteria coronaria.
- Pacientes con diabetes: La CABG ha demostrado ser más beneficiosa que la ICP en pacientes diabéticos, mostrando una menor mortalidad y una reducción en la necesidad de procedimientos repetidos.
- Lesiones menos complejas: Para pacientes con lesiones coronarias menos complejas, la ICP puede ser una opción adecuada, especialmente cuando se utilizan stents liberadores de fármacos de segunda generación.
Es importante destacar que, aunque la ICP ofrece una recuperación más rápida y es menos invasiva, la CABG proporciona mejores resultados a largo plazo en términos de supervivencia y reducción de eventos cardíacos adversos en pacientes con enfermedad coronaria más compleja.
La elección entre ICP y CABG debe basarse en una evaluación individualizada, considerando factores como la extensión de la enfermedad, la presencia de comorbilidades (como la diabetes) y las características específicas de las lesiones coronarias.
En resumen, los metaanálisis sugieren que la CABG es superior a la ICP en pacientes con enfermedad coronaria extensa o compleja, mientras que la ICP puede ser adecuada para aquellos con enfermedad menos severa.
La decisión final debe ser tomada por un equipo médico multidisciplinario, en colaboración con el paciente, para seleccionar la estrategia de revascularización más adecuada según las circunstancias individuales.
¿Qué porcentaje de personas sobreviven a un infarto?
La tasa de supervivencia de un infarto al miocardio varía según múltiples factores, como la rapidez en recibir tratamiento, la gravedad del infarto y la presencia de enfermedades preexistentes. Aquí te dejo algunos datos clave sobre la supervivencia:
1. Supervivencia en el hospital y tratamiento inmediato
- Si una persona recibe atención médica en la primera hora (llamada "hora de oro"), la tasa de supervivencia puede ser del 90% o más.
- En hospitales con acceso a intervención coronaria percutánea (ICP o angioplastia con stent), la mortalidad por infarto puede reducirse a menos del 5-10%.
2. Supervivencia general después de un infarto
- En países con sistemas de salud avanzados, alrededor del 90% de las personas que llegan al hospital sobreviven al episodio agudo.
- Sin embargo, aproximadamente el 10-20% de los pacientes pueden fallecer en el primer año después del infarto, principalmente por complicaciones como insuficiencia cardíaca o nuevos eventos cardíacos.
- A los 5 años, la tasa de supervivencia es de aproximadamente 50-75%, dependiendo del control de los factores de riesgo y el acceso a tratamientos adecuados.
3. Infarto y muerte súbita
- Alrededor del 15-30% de las personas que sufren un infarto fallecen antes de llegar al hospital, especialmente si el infarto provoca un paro cardíaco.
- La reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso de desfibriladores pueden aumentar significativamente la supervivencia en estos casos.
4. Factores que influyen en la supervivencia
- Tiempo de atención: Cuanto más rápido se restablezca el flujo sanguíneo, mejor pronóstico.
- Tipo de infarto: Los infartos con elevación del ST (IAMCEST) suelen ser más graves que los sin elevación del ST (IAMSEST).
- Estado de salud previo: Diabetes, hipertensión y enfermedad renal crónica aumentan el riesgo de muerte.
- Cambios en el estilo de vida: Dejar de fumar, controlar el colesterol y hacer ejercicio mejora las probabilidades de supervivencia a largo plazo.
La mayoría de las personas que reciben tratamiento oportuno sobreviven un infarto, pero el riesgo de complicaciones posteriores sigue presente, por lo que es crucial llevar un buen control médico y adoptar hábitos saludables.
Reflexión final
El infarto del corazón es una de las principales causas de muerte en el mundo, por eso es tan importante saber identificarlo a tiempo. La ciencia ha avanzado a pasos agigantados, y hoy en día tenemos una oportunidad muy grande de sobrevivir a un infarto si se atiende a tiempo.
Es una de las patologías estudiadas con mayor escrutinio en los últimos 50 años. Aun así, el abordaje y tratamiento adecuado de esta patología puede ser un reto; debe involucrar a varios especialistas, y sobre todo aquellos con experiencia y quienes se hayan ganado tu confianza.
Si tú o un ser querido ha sufrido un infarto, recuerda que la recuperación y una vida saludable son posibles con los cuidados adecuados.
Recuerda que no estás solo, apóyate en los expertos, y en quien se haya ganado tu confianza. Si deseas, puedes solicitar una Video Consulta con uno de nuestros especialistas para discutir cual es la mejor línea de tratamiento en tu caso.
Dr. Alejandro Molina Romo
Fundador de Cirugía de Corazón