Bypass Coronario (CABG) vs Stent en México

¿Te dijeron que necesitas un stent o una cirugía de corazón? Te ayudamos a entender la diferencia y cuál es la mejor opción para tu caso — con la perspectiva conjunta de nuestros cardiólogos intervencionistas y cirujanos cardiotorácicos.

Sala de hemodinamia durante un procedimiento coronario

Si te han dicho que tienes enfermedad coronaria — que una o varias de las arterias que alimentan tu corazón están estrechadas o tapadas — probablemente ya escuchaste dos opciones: un stent o una cirugía de bypass.

Ambas funcionan. Ambas tienen décadas de evidencia clínica. Pero no son intercambiables — y cuál es la correcta para ti depende de factores que van mucho más allá de cuál es menos invasiva.

Lo que más nos preocupa es que muchos pacientes toman esa decisión sin tener toda la información. A veces porque el tiempo en consulta es corto. A veces porque el especialista que los atiende solo hace una de las dos cosas. Y a veces simplemente porque nadie se sentó a explicarles la diferencia de fondo.

Eso es exactamente lo que queremos hacer aquí.

Dr. Alejandro Molina, cirujano cardiotorácico

En nuestro grupo de especialistas de Cirugía de Corazón contamos con cardiólogos intervencionistas — expertos en procedimientos por catéter como el stent — y con cirujanos cardiotorácicos, como el Dr. Alejandro Molina, especializado en cirugía de revascularización coronaria (CABG). Esa combinación nos pone en una posición poco común: ningún especialista del equipo tiene incentivo para recomendarte una técnica sobre la otra más allá de lo que sea mejor para tu caso específico. La decisión se toma en conjunto, no desde una sola especialidad.

Primero lo básico: ¿qué es la enfermedad coronaria?

El corazón es un músculo que trabaja sin parar — más de 100,000 latidos por día. Como cualquier músculo, necesita un suministro constante de sangre y oxígeno. Ese suministro llega a través de las arterias coronarias — tres arterias principales que rodean el corazón como una corona.

Cuando esas arterias se van estrechando por acumulación de placa — grasa, calcio, tejido inflamatorio — el flujo de sangre al músculo cardíaco se reduce. A eso le llamamos enfermedad coronaria o cardiopatía isquémica.

Si el estrechamiento es gradual, puede causar angina — dolor o presión en el pecho al hacer esfuerzo. Si una placa se rompe de forma abrupta y tapa completamente la arteria, ocurre un infarto.

El objetivo del tratamiento — ya sea con stent o con cirugía — es restaurar ese flujo sanguíneo al músculo cardíaco.

Angiografías coronarias mostrando arterias del corazón
Cateterismo coronario: imágenes de arterias coronarias

¿Qué es un stent (PCI)?

El stent — también llamado angioplastia o PCI por sus siglas en inglés — es un procedimiento que se realiza por catéter, sin cirugía abierta.

A través de una pequeña punción en la arteria de la muñeca o la ingle, introducimos un catéter muy fino hasta llegar a la arteria coronaria estrechada. Ahí inflamos un pequeño globo para abrir la obstrucción y dejamos colocado un tubo metálico llamado stent, que mantiene la arteria abierta.

Es un procedimiento muy efectivo, generalmente ambulatorio o con una noche de hospitalización. En el contexto correcto — especialmente durante un infarto agudo o en lesiones simples de una sola arteria — es extraordinariamente valioso y salva vidas.

El problema es cuando se usa en situaciones donde no es la mejor opción a largo plazo.

Diagrama del procedimiento de colocación de un stent coronario: acceso por catéter, expansión del balón y colocación del stent

¿Qué es el CABG (bypass coronario)?

El CABG — por sus siglas en inglés Coronary Artery Bypass Grafting — es la cirugía de revascularización coronaria. En lugar de abrir la arteria tapada, creamos un camino alternativo que la rodea.

Tomamos un conducto — generalmente una arteria del tórax o del brazo, o en algunos casos una vena de la pierna — y lo conectamos por encima y por debajo del estrechamiento, creando un bypass que lleva sangre directamente al músculo cardíaco.

La arteria que más usamos — y la más valiosa — es la arteria mamaria interna izquierda, que se conecta a la arteria descendente anterior, la más importante del corazón. Un injerto mamario bien realizado tiene una permeabilidad superior al 95% a los 10 años — es decir, sigue funcionando en 9 de cada 10 pacientes una década después.

Esa durabilidad es el argumento central del CABG.

Ilustración de revascularización coronaria (bypass) con uno y dos injertos arteriales
Bypass coronario: los injertos crean un nuevo camino para la sangre alrededor de la arteria obstruida

Equipo quirúrgico durante una cirugía de corazón

¿Cómo se hace la cirugía?

El CABG se realiza bajo anestesia general. El abordaje clásico es a través de una esternotomía media (apertura del esternón), aunque como vimos, hoy existen variantes híbridas y de mínima invasión para casos seleccionados.

Los pasos generales son:

  • Obtención del conducto (injerto) — se extrae la arteria mamaria interna, la arteria radial del antebrazo, y/o la vena safena de la pierna, según la anatomía y las arterias a tratar.
  • Circulación extracorpórea (bypass cardiopulmonar) — en la técnica convencional, una máquina corazón-pulmón asume temporalmente la función de bombeo mientras el corazón se detiene para operar con precisión. Existe también la técnica "a corazón latiendo" (off-pump), sin usar esta máquina, reservada para casos y anatomías específicas.
  • Anastomosis — se conecta cada injerto por encima y por debajo de la obstrucción, creando el nuevo camino para la sangre.
  • Cierre — se retira el soporte de circulación extracorpórea, se verifica el funcionamiento de los injertos y se cierra el esternón con alambres de acero, que quedan permanentemente.

La cirugía completa dura, en promedio, entre 3 y 6 horas, dependiendo del número de arterias a tratar y de la técnica utilizada. Las variantes híbridas o asistidas por cirugía robótica pueden tomar menos tiempo en el componente de mínima invasión.

Si quieres ver el proceso completo explicado paso a paso, tenemos una guía dedicada: ¿Cómo se hace una cirugía de corazón?

Equipo quirúrgico trabajando en conjunto durante una cirugía de corazón

Recuperación y resultados a largo plazo

En el hospital. Después de la cirugía, es normal pasar entre 1 y 2 días en la unidad de cuidados intensivos (UCI) para vigilancia estrecha, y el resto de la hospitalización — usualmente de 5 a 7 días en total — en piso, con manejo del dolor, movilización temprana y fisioterapia respiratoria.

En casa. La recuperación completa del esternón y del organismo toma generalmente de 6 a 12 semanas. La mayoría de los pacientes retoma actividades cotidianas y puede conducir o volver al trabajo alrededor de las 4 a 6 semanas, siempre según la evolución individual y el tipo de actividad. La rehabilitación cardíaca — un programa supervisado de ejercicio y educación — acelera y consolida esa recuperación, y la recomendamos a prácticamente todos los pacientes.

Anticoagulación y medicamentos. Dependiendo del tipo de injerto y de si tienes otros factores de riesgo, es probable que salgas de la cirugía con antiplaquetarios o anticoagulantes. Si quieres entender qué implica esto, tenemos dos guías completas: anticoagulación después de una cirugía de corazón y anticoagulantes orales, guía completa.

Resultados a largo plazo. El CABG alivia la angina en aproximadamente 8 de cada 10 pacientes. Con injertos arteriales bien seleccionados, muchos pacientes tienen una evolución favorable durante 15, 20 años o más. Como en toda cirugía mayor, existen riesgos que se discuten de forma individual antes de la operación — puedes leer más sobre esto en ¿qué tan segura es una cirugía de corazón?

La pregunta que realmente importa: ¿cuál dura más?

Aquí está la conversación que muchos pacientes nunca tienen con su médico.

Un stent abre la arteria en el momento. Funciona bien. Pero tiene una limitación real: con el tiempo, la arteria puede volver a estrecharse — un fenómeno llamado reestenosis — o puede formarse un coágulo dentro del stent. Los stents modernos son mucho mejores que los primeros, pero la probabilidad de necesitar una reintervención en 5 a 10 años sigue siendo significativa, especialmente en enfermedad de múltiples vasos.

El CABG con injertos arteriales — especialmente cuando usamos las dos arterias mamarias más la arteria radial, lo que llamamos revascularización arterial completa — ofrece una durabilidad que los stents simplemente no pueden igualar. Décadas de permeabilidad. Una reducción significativa en infarto futuro, en reintervenciones, y en mortalidad a largo plazo en los pacientes correctos.

Para un paciente de 55 años con enfermedad en tres vasos coronarios, esa diferencia importa mucho. Es la diferencia entre una solución que dura 5 o 10 años y una que puede durar el resto de su vida.

¿Cuándo es mejor el stent?

Preparación de un catéter para un procedimiento coronario

El stent es la opción correcta en varias situaciones:

  • Infarto agudo en curso — cuando una arteria se tapa de forma súbita y hay que abrirla de emergencia, el catéter es insuperable. Cada minuto cuenta y el stent salva músculo cardíaco.
  • Enfermedad de un solo vaso, lesión simple — cuando solo hay una arteria afectada con una lesión técnicamente favorable, el stent ofrece resultados muy buenos con mucho menos impacto para el paciente.
  • Paciente de alto riesgo quirúrgico — edad avanzada, múltiples enfermedades, condición general que hace la cirugía demasiado riesgosa. En estos casos, el catéter puede ser la única opción viable.
  • Complemento al CABG híbrido — como parte de una estrategia combinada donde la cirugía trata las arterias más importantes y el stent complementa en las demás.

¿Cuándo es mejor el CABG?

La evidencia clínica es clara en varios escenarios donde la cirugía supera al stent a largo plazo:

Enfermedad de múltiples vasos
Cuando hay estrechamientos significativos en dos o tres arterias coronarias, los grandes estudios clínicos — SYNTAX, EXCEL, NOBLE — demuestran consistentemente que CABG ofrece mejor sobrevida, menos infartos y menos reintervenciones a largo plazo comparado con stents múltiples.

Paciente diabético con enfermedad multivaso
La diabetes afecta las arterias de forma difusa y los stents tienen tasas de reestenosis más altas en estos pacientes. El CABG es claramente superior en este grupo.

Enfermedad del tronco coronario izquierdo
La arteria que da origen a las dos coronarias principales del lado izquierdo del corazón. Cuando esta estructura está afectada, la cirugía sigue siendo el estándar de oro en la mayoría de los casos.

Paciente joven con enfermedad extensa
Si tienes 45, 50 o 55 años y enfermedad en múltiples vasos, un CABG arterial completo bien realizado puede protegerte durante 20, 30 o incluso 40 años. Un stent en esa misma situación probablemente requerirá reintervención en una década — con mayor complejidad cada vez.

Cuando se necesita cirugía combinada
Si además de la enfermedad coronaria tienes una válvula que requiere tratamiento, o un aneurisma de aorta, o una arritmia quirúrgica, el CABG permite abordar todo en un solo tiempo operatorio.

Las opciones de CABG que ofrecemos

No existe un solo tipo de bypass coronario. La decisión sobre qué conductos usar y cómo realizarlo es tan importante como la decisión de operar.

CABG arterial completo
Usamos las dos arterias mamarias internas más la arteria radial — sin venas de la pierna. Es la revascularización más duradera que existe. Los estudios muestran que los pacientes con CABG totalmente arterial tienen menos eventos cardíacos y mayor sobrevida a 10 y 20 años comparados con quienes reciben injertos venosos.

Es técnicamente más exigente y no todos los pacientes son candidatos, pero cuando la edad y la condición lo permiten, es la opción que ofrece los mejores resultados a largo plazo.

CABG híbrido
Combinamos lo mejor de la cirugía y el cateterismo: la arteria mamaria izquierda — el injerto más valioso — se conecta a la arteria descendente anterior por mínima invasión, en algunos casos con apoyo de cirugía robótica. Las otras arterias afectadas se tratan con stents por catéter.

El resultado es la durabilidad de la cirugía donde más importa, con la mínima invasión del catéter donde es suficiente. Es una excelente opción para pacientes seleccionados que prefieren evitar una cirugía completamente abierta.

CABG convencional
La técnica estándar de corazón abierto, con apertura completa del esternón. Sigue siendo la opción más versátil y la que permite abordar la mayor complejidad anatómica. Con injertos arteriales bien seleccionados, sus resultados a largo plazo son extraordinarios.

CABG por mínima invasión
Estamos trabajando activamente para ofrecer próximamente la revascularización coronaria completa por mínima invasión en casos seleccionados — una incisión pequeña, sin abrir el esternón, con los mismos beneficios del bypass convencional y una recuperación significativamente más rápida.

Si te interesa entender más sobre cómo la tecnología robótica se aplica al corazón, puedes leer ¿cuáles cirugías de corazón se pueden operar con robot?

El Heart Team: quién debe tomar esta decisión

Queremos ser directos contigo sobre algo que pocas personas te van a decir.

En México — y en muchos países — la enfermedad coronaria es tratada principalmente por cardiólogos intervencionistas, que son los especialistas en stents y catéteres. Son médicos extraordinariamente capacitados. Pero su entrenamiento está centrado en el catéter.

Las guías internacionales de cardiología establecen que en casos de enfermedad coronaria compleja — multivaso, tronco izquierdo, paciente diabético — la decisión de stent vs cirugía debe tomarse en un Heart Team: un equipo que incluya tanto al cardiólogo intervencionista como al cirujano cardiotorácico.

¿Por qué? Porque el cirujano aporta una perspectiva diferente: sabe qué tan viable es la revascularización quirúrgica en esa anatomía específica, qué conductos están disponibles, y qué resultados puede ofrecer a largo plazo.

Si tienes enfermedad coronaria compleja y solo has visto a un especialista, considera buscar esa evaluación de equipo. Tienes derecho a escuchar ambas perspectivas antes de tomar una decisión tan importante.

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¿Soy candidato para CABG?

Lo que evaluamos:

  • Tu anatomía coronaria — el número de vasos afectados, la complejidad de las lesiones y la viabilidad de los conductos disponibles.
  • Tu función cardíaca — la fracción de eyección del ventrículo izquierdo y si hay daño previo por infarto.
  • Otras condiciones cardíacas — ¿hay válvulas que también necesiten tratamiento? ¿Arritmias? ¿Aneurisma de aorta?
  • Tu edad y estado general — función pulmonar, función renal, diabetes, otros factores que influyen en la recuperación.
  • Tus preferencias y estilo de vida — qué tan compatible es la recuperación con tu vida, qué tanto valoras evitar reintervenciones futuras.

¿Qué estudios necesito traer?

1. Cateterismo coronario (coronariografía) — el estudio fundamental. Muestra exactamente qué arterias están afectadas, dónde están las lesiones y qué tan severas son. Si solo tienes un estudio, que sea este.

2. Ecocardiograma transtorácico — para evaluar la función del corazón, especialmente la fracción de eyección y el movimiento de las paredes del ventrículo.

3. Angio TAC coronario — en algunos casos es una alternativa menos invasiva al cateterismo para evaluar la anatomía coronaria.

4. Laboratorios de rutina — biometría, química sanguínea, función renal, coagulación y hemoglobina glucosilada en pacientes diabéticos.

No te preocupes si no tienes todo. Con lo que tengas, empezamos la conversación.

Una palabra honesta

La cirugía coronaria no es la respuesta para todos. Hay pacientes en quienes el stent es perfectamente suficiente y la cirugía sería un exceso. Los hay también en quienes la condición general no permite una cirugía y el catéter es la única opción viable.

Por eso trabajamos como equipo. Nuestros cardiólogos intervencionistas y cirujanos cardiotorácicos evalúan cada caso en conjunto, sin que ninguna especialidad tenga incentivo para recomendarte una técnica sobre la otra. Esa es la esencia del Heart Team: la perspectiva combinada de quienes pueden ofrecerte ambas opciones y han visto los resultados de ambas a largo plazo.

La recomendación que te demos será la que consideremos mejor para ti — para tu edad, tu anatomía, tu corazón específico, y los años que tienes por delante.

Video: el Dr. Molina explica el bypass coronario

¿Dónde realizamos estos procedimientos?

Operamos en múltiples centros hospitalarios en México. Nuestras bases principales son Guadalajara, Hermosillo y Querétaro, pero si vives en otra ciudad, contáctanos antes de descartar opciones.

El siguiente paso

Si tienes un diagnóstico de enfermedad coronaria y quieres entender con claridad cuál es la mejor opción para tu caso — o si quieres una segunda opinión sobre lo que ya te han propuesto — el primer paso es una consulta.

Trae tu cateterismo coronario si lo tienes, y tus preguntas. De ahí construimos juntos el camino más adecuado.

Si quieres conocer otros procedimientos que realizamos, visita nuestra página de procedimientos y enfermedades comunes.

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Este contenido es educativo y no constituye consejo médico personal. Cada caso cardíaco es único y requiere evaluación individualizada por un equipo médico especializado. Consulte siempre con su médico tratante antes de tomar decisiones sobre su tratamiento, especialmente si toma anticoagulantes, antiplaquetarios u otros medicamentos cardíacos.