Aneurisma de aorta abdominal: señales de alerta y reparación

Opciones de reparación, señales de alerta y cuándo buscar atención urgente por un aneurisma de aorta abdominal en Guadalajara.

¿Qué es un aneurisma de aorta abdominal y por qué se forma?

Un aneurisma de aorta abdominal es una zona debilitada y abultada en la pared de la aorta, el gran vaso sanguíneo que lleva la sangre desde tu corazón hasta tu abdomen. Con el tiempo, la presión constante del flujo sanguíneo estira hacia afuera la pared dañada, como una zona desgastada en una cámara de aire. La mayoría de las personas con esta afección no siente nada hasta que el aneurisma crece mucho o amenaza con romperse; por eso es tan importante entender las causas subyacentes para detectarlo a tiempo y recibir tratamiento oportuno.

¿Qué debilita la pared aórtica? La causa más común es la aterosclerosis, una acumulación gradual de depósitos de grasa llamados placas de ateroma en el revestimiento interno de las arterias. Estas placas estrechan y endurecen los vasos, alteran la dinámica del flujo sanguíneo y concentran la tensión en segmentos específicos. Cuando la pared aórtica ya no puede soportar esa tensión, comienza a dilatarse. Una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association ha demostrado que el daño oxidativo relacionado con la edad en las células vasculares contribuye a la remodelación progresiva de la pared aórtica, especialmente en el segmento abdominal, donde las fuerzas de la presión arterial son mayores.

¿Quiénes tienen mayor riesgo? Los factores de riesgo suelen agruparse de manera predecible. Los hombres mayores de sesenta y cinco años, las personas que han fumado durante mucho tiempo y quienes tienen antecedentes familiares de enfermedad aórtica tienen la mayor probabilidad. La presión arterial alta crónica acelera el daño de la pared al exponer la aorta a una fuerza elevada con cada latido. Los trastornos del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan, también pueden debilitar la integridad estructural a edades más tempranas. Si tienes varios de estos factores de riesgo, hablar sobre una prueba de detección específica con un especialista en cardiología es una de las medidas más prácticas que puedes tomar para protegerte.

Síntomas del aneurisma de aorta abdominal que nunca debes ignorar

La mayoría de los aneurismas de aorta abdominal se desarrollan sin síntomas. En las primeras etapas, el vaso puede expandirse considerablemente sin provocar ninguna sensación perceptible. Esta evolución silenciosa es el mayor peligro, porque muchas personas no presentan síntomas hasta que el aneurisma comienza a filtrarse o se rompe. Aun así, algunas personas notan señales de alerta sutiles a medida que el aneurisma crece y presiona las estructuras cercanas; reconocerlas puede marcar la diferencia entre una reparación programada del aneurisma de aorta abdominal y una operación de emergencia.

¿Qué se siente cuando crece un aneurisma? A medida que se expande el abultamiento, puede presionar la columna vertebral o los nervios cercanos y provocar un dolor profundo y pulsátil en la parte baja de la espalda o a un lado del abdomen. Algunas personas describen una sensación persistente de palpitación cerca del ombligo que va al ritmo de los latidos. A diferencia del dolor muscular de espalda, esta molestia no mejora con el descanso ni al cambiar de posición. Una exploración física exhaustiva que incluya una auscultación cuidadosa —el término clínico para escuchar los sonidos del cuerpo con un estetoscopio— puede revelar un soplo, un sonido anormal como un silbido sobre el aneurisma, causado por el flujo sanguíneo turbulento.

¿Los síntomas pueden confundirse con otros problemas? Sí, y esa coincidencia suele retrasar el diagnóstico. El dolor que se irradia desde el abdomen hasta la ingle puede parecerse al de los cálculos renales o una hernia. El entumecimiento o la sensación de frío en las piernas pueden indicar una causa vascular, pero atribuirse a un nervio comprimido. Como estos síntomas son imprecisos e intermitentes, tanto las personas como sus médicos de atención primaria pueden buscar primero otras explicaciones. Si tienes un riesgo alto y presentas alguno de estos patrones de forma persistente, pregunta específicamente a tu médico si es apropiado hacerte un ultrasonido de la aorta.

Señales de advertencia de un aneurisma aórtico antes de la ruptura

Cuando un aneurisma de la aorta abdominal está a punto de romperse, el cuadro clínico cambia drásticamente. El crecimiento lento y silencioso da paso a síntomas agudos e inconfundibles que requieren atención de emergencia inmediata. Comprender estos síntomas de un aneurisma de la aorta abdominal en etapa avanzada puede salvarte la vida o la de alguien que quieres, porque cada minuto cuenta cuando la pared del vaso sanguíneo empieza a desgarrarse.

El dolor repentino e intenso es la señal característica. La ruptura de un aneurisma suele causar un dolor abrupto e insoportable en el abdomen o la parte baja de la espalda, que a menudo se describe como desgarrador. El dolor puede irradiarse al costado, la ingle o las piernas. Los pacientes suelen experimentar una caída rápida de la presión arterial, mareos, piel fría y sudorosa y aceleración del ritmo cardíaco mientras el cuerpo lucha por compensar la pérdida interna de sangre. Esta serie de síntomas refleja la salida de sangre de la aorta hacia la cavidad abdominal, una situación que pone en riesgo la vida y requiere intervención quirúrgica en cuestión de horas.

El sangrado interno provocado por la ruptura de un aneurisma también puede causar dolor en los brazos o entumecimiento generalizado si la pérdida de sangre es lo bastante grave como para comprometer la circulación en todo el cuerpo. Si el aneurisma tiene una fuga lenta en vez de reventar de golpe, puede haber un breve periodo de conciencia durante el cual el paciente pueda pedir ayuda. Reconocer las señales de una ruptura inminente es importante porque la cirugía abdominal aórtica de emergencia tiene una mortalidad considerablemente mayor que un procedimiento programado antes de que surjan complicaciones, una realidad ampliamente documentada en importantes registros de investigación cardiovascular.

Si tú o alguien cerca de ti siente un dolor abdominal o de espalda repentino e intenso acompañado de desmayo o de una masa pulsátil visible en el abdomen, llama de inmediato a los servicios de emergencia. No esperes a que se te pase el dolor ni intentes conducir hasta el hospital. El traslado rápido a un centro con capacidad para realizar cirugía vascular o cardíaca ofrece la mejor posibilidad de sobrevivir.

Cómo diagnostican los médicos un aneurisma de la aorta abdominal

El diagnóstico comienza con una conversación enfocada en los factores de riesgo y una exploración física, pero los estudios de imagen confirman el aneurisma y determinan su tamaño. Como los síntomas del aneurisma de la aorta abdominal se parecen a los de muchas otras afecciones, los estudios de imagen son esenciales, no opcionales. El proceso de diagnóstico es sencillo y la mayoría de los pacientes puede completar la evaluación en una sola consulta ambulatoria.

El ultrasonido es la herramienta de primera línea. El ultrasonido abdominal es rápido, indoloro, no usa radiación y proporciona mediciones precisas del diámetro de la aorta. Para fines de detección, las principales sociedades cardiovasculares recomiendan realizar una sola vez un ultrasonido a los hombres de entre sesenta y cinco y setenta y cinco años que hayan fumado alguna vez. Si el ultrasonido revela un aneurisma, el médico medirá su diámetro máximo y lo comparará con los criterios establecidos para el tamaño de los aneurismas de la aorta abdominal para decidir si corresponde vigilarlo o repararlo. Esta medición se convierte en el punto de referencia para todo seguimiento futuro.

La angiografía por tomografía computarizada aporta detalles cuando hace falta. Si el aneurisma es lo suficientemente grande como para justificar la planificación quirúrgica, una angiografía por tomografía computarizada produce imágenes transversales detalladas que muestran la anatomía exacta del aneurisma, su relación con los vasos ramificados, como las arterias renales, y la calidad del tejido circundante. Este estudio es fundamental para determinar si el paciente puede recibir un injerto de stent endovascular o si necesita una cirugía abierta. En algunos casos complejos, durante la evaluación preoperatoria puede usarse una línea arterial, un catéter delgado que se inserta en una arteria para monitorear continuamente la presión arterial, para caracterizar con precisión la estabilidad cardiovascular.

Criterios de tamaño para operar un aneurisma aórtico abdominal

No todos los aneurismas requieren reparación inmediata. La decisión de operar depende del diámetro del aneurisma, su velocidad de crecimiento y el estado de salud general del paciente. Las guías establecidas ofrecen umbrales claros que ayudan a cirujanos y pacientes a sopesar el riesgo de la cirugía frente al riesgo de ruptura, y estos umbrales son la base de la planificación del tratamiento del aneurisma aórtico abdominal.

¿Qué tamaño hace necesaria la reparación? El umbral ampliamente aceptado para la intervención quirúrgica es un diámetro aórtico mayor de 5.5 centímetros en hombres; algunas guías sugieren un límite ligeramente menor para las mujeres debido a las diferencias en el tamaño aórtico promedio y el riesgo de ruptura. Por debajo de este umbral, la mayoría de los aneurismas se vigilan con ultrasonidos periódicos, por lo general cada seis a doce meses, según su tamaño. Un aneurisma que crece más de 0.5 centímetros en seis meses también amerita considerar la cirugía, independientemente de su tamaño absoluto, porque la expansión rápida indica un debilitamiento acelerado de la pared. The New England Journal of Medicine y otras publicaciones médicas importantes revisan en detalle estos umbrales basados en evidencia.

Para los aneurismas por debajo del umbral quirúrgico, controlar la presión arterial y dejar de fumar son las bases del tratamiento conservador. Se pueden recomendar medicamentos como la aspirina para reducir el riesgo cardiovascular general, aunque no reduce directamente el tamaño del aneurisma. El objetivo durante la vigilancia es intervenir en el momento óptimo, antes de que el riesgo de ruptura supere el riesgo quirúrgico, y evitar operaciones innecesarias en aneurismas que quizá nunca causen daño.

Cirugía abierta de aorta abdominal vs. procedimiento con endoprótesis aórtica

Cuando llega el momento de reparar un aneurisma de aorta abdominal, existen dos opciones quirúrgicas principales. Cada una tiene ventajas, riesgos y tiempos de recuperación distintos; la elección entre ambas depende de la anatomía, la edad, las comorbilidades y el puntaje de riesgo quirúrgico del paciente. Entender ambos enfoques te ayuda a participar de manera significativa en la conversación sobre la toma de decisiones con tu equipo de cardiología.

La cirugía abierta es el método tradicional y duradero. En la cirugía abierta de aorta abdominal, el cirujano hace una incisión larga en el abdomen, pinza la aorta por encima y por debajo del aneurisma, abre el segmento debilitado y cose un injerto arterial sintético en su lugar. Este injerto se convierte en un conducto permanente y resistente para el flujo sanguíneo. La reparación abierta cuenta con décadas de datos sobre sus resultados y sigue siendo el estándar de oro en cuanto a durabilidad a largo plazo. Sin embargo, es una operación mayor que requiere anestesia general, varios días en cuidados intensivos y semanas de recuperación en casa. Los cirujanos pueden usar sangre autóloga, es decir, la sangre del propio paciente recolectada antes o durante la cirugía, para minimizar los riesgos de transfusión de sangre de donantes.

La reparación endovascular es menos invasiva, pero no es para todos. El procedimiento con endoprótesis aórtica, también llamado reparación endovascular de aneurisma o EVAR, consiste en introducir un tubo de tela y metal por una pequeña incisión en la ingle, guiarlo hasta el aneurisma con rayos X y expandirlo para reforzar la pared aórtica desde el interior. Como evita una gran incisión abdominal, la recuperación es más rápida y la estancia hospitalaria más corta. Sin embargo, no todos los aneurismas tienen la anatomía adecuada para una endoprótesis. El cuello del aneurisma, el segmento de aorta sana por encima del abultamiento, debe ser lo suficientemente ancho y recto para crear un sello. Ante desafíos anatómicos poco comunes, como un riñón ectópico o en una posición anormal, la reparación endovascular aún puede ser viable, como se describe en un caso publicado en la Turkish Journal of Vascular Surgery.

Procedimiento de colocación de una endoprótesis aórtica paso a paso

Para quienes cumplen con los requisitos, el abordaje endovascular ha transformado la reparación de un aneurisma de la aorta abdominal: de una cirugía abierta mayor a un procedimiento dirigido y de mínima invasión. Entender lo que sucede durante la operación reduce la ansiedad y ayuda a las familias a prepararse para el día de la cirugía.

Paso 1: Acceso e imágenes. El procedimiento comienza con pequeñas incisiones en la ingle para exponer las arterias femorales. El cirujano introduce guías y catéteres, y los avanza hacia el aneurisma bajo fluoroscopia con rayos X en tiempo real. Se inyecta un medio de contraste para crear un mapa detallado de la aorta y confirmar las dimensiones del aneurisma. Este paso ayuda a que la endoprótesis quede colocada con precisión, con sus extremos superior e inferior apoyados sobre una pared aórtica sana para crear un sellado seguro.

Paso 2: Despliegue de la endoprótesis. La endoprótesis, comprimida dentro de un catéter de liberación, se avanza cuidadosamente hasta el sitio del aneurisma. Una vez colocada, el cirujano retira la vaina exterior, lo que permite que la endoprótesis se expanda y presione contra la pared aórtica. Algunos sistemas usan angioplastia con balón, inflando un pequeño balón dentro de la endoprótesis para asegurar su expansión completa y el contacto con la pared. La endoprótesis forma ahora un nuevo conducto reforzado para el flujo sanguíneo que evita el saco aneurismático debilitado, el cual se encoge gradualmente a medida que se redirige la presión.

Paso 3: Confirmación y cierre. Las imágenes finales de la angiografía verifican que la endoprótesis esté bien colocada y que no haya fugas en los bordes, una complicación llamada endofuga. Cuando el equipo quirúrgico está satisfecho, se retiran los catéteres, se cierran las incisiones de la ingle y se traslada al paciente a recuperación. La mayoría de los pacientes pasa una o dos noches en el hospital y puede retomar actividades ligeras en un plazo de dos semanas. Las tomografías computarizadas de seguimiento al mes, a los seis meses y cada año son esenciales para confirmar que la endoprótesis siga sellada y que el aneurisma se esté encogiendo.

Cronograma de recuperación del aneurisma aórtico abdominal

La recuperación de la reparación de un aneurisma aórtico abdominal varía considerablemente según te hayas sometido a una cirugía abierta o a una reparación endovascular. Tener expectativas realistas te ayuda a planear cuánto tiempo ausentarte del trabajo, organizar ayuda en casa y reconocer cuándo la recuperación avanza con normalidad y cuándo algo requiere atención médica.

Recuperación de la reparación endovascular. Después de un procedimiento con endoprótesis aórtica, la mayoría de los pacientes camina el mismo día y sale del hospital en un plazo de cuarenta y ocho horas. Puedes esperar molestias leves en la ingle y moretones durante aproximadamente una semana. Las actividades ligeras se reanudan en una o dos semanas, y la mayoría de las personas vuelve al trabajo en dos o tres semanas. Las restricciones para levantar objetos suelen levantarse después de cuatro a seis semanas. El compromiso a largo plazo consiste en realizar estudios de imagen de seguimiento, ya que las endoprótesis requieren vigilancia de por vida para detectar endofugas o desplazamientos que podrían hacer necesaria una intervención secundaria.

Recuperación de la cirugía abierta. La cirugía abierta de la aorta abdominal implica una hospitalización más prolongada, por lo general de cinco a siete días, incluidos uno o dos días en cuidados intensivos. Es posible que te dejen una cánula arterial para monitorear continuamente la presión arterial durante el periodo posoperatorio inicial. El dolor de la incisión abdominal se controla con medicamentos y mejora gradualmente en dos o tres semanas. Se recomienda caminar desde temprano para prevenir coágulos de sangre, pero se restringen las cargas pesadas y las actividades extenuantes durante seis a ocho semanas para permitir que la pared abdominal y el injerto cicatricen bien. La recuperación completa suele tomar de dos a tres meses.

Con ambos métodos, la rehabilitación cardíaca y la reincorporación gradual al ejercicio mejoran los resultados. Tu equipo quirúrgico adaptará las recomendaciones a tu situación particular, tus enfermedades concomitantes y las exigencias de tu vida diaria. El objetivo no es seguir un cronograma genérico, sino contar con un plan seguro y personalizado que tome en cuenta la seriedad de la operación y te ayude a recuperar tu independencia poco a poco.

Complicaciones y riesgos de la reparación del aneurisma aórtico

Ningún procedimiento quirúrgico está exento de riesgos, y la reparación de un aneurisma de la aorta abdominal no es la excepción. Hablar con franqueza sobre las posibles complicaciones es una característica de la educación de alta calidad para pacientes. Comprender los riesgos te permite evaluar tus opciones, prepararte para la recuperación y reconocer las señales de alerta a tiempo.

Riesgos de la cirugía abierta. Como la reparación abierta es una cirugía abdominal mayor, las posibles complicaciones incluyen sangrado que requiera transfusión, infección en el sitio de la incisión, lesión intestinal, deterioro de la función renal por pinzar la aorta cerca de las arterias renales y eventos cardiovasculares, como infarto o accidente cerebrovascular. Los cirujanos calculan el riesgo individual con herramientas como EuroSCORE II, que toma en cuenta la edad, los antecedentes cardíacos, la función pulmonar y otros factores para estimar la mortalidad operatoria. La presencia de una placa de ateroma en el arco aórtico o en los vasos del cuello puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular al pinzar la aorta y debe evaluarse antes de la cirugía. En algunos centros, se exploran técnicas avanzadas como la ECMO con el paciente despierto, una forma de soporte temporal para el corazón y los pulmones que evita la anestesia general, para pacientes de alto riesgo, aunque esto sigue siendo poco común.

Riesgos de la reparación endovascular. La complicación más común específica del procedimiento es la endofuga, cuando la sangre sigue fluyendo hacia el saco del aneurisma por fuera de la endoprótesis. Muchas endofugas se resuelven espontáneamente o se tratan con un procedimiento secundario menor, pero las fugas persistentes pueden permitir que el aneurisma crezca y finalmente se rompa. Otros riesgos incluyen infección de la endoprótesis, migración del stent con el tiempo y complicaciones en el sitio de acceso en la ingle. Como estos problemas pueden desarrollarse sin síntomas, el seguimiento por imágenes de por vida es indispensable.

  • Endofuga: sangre que se filtra alrededor de la endoprótesis; es la complicación endovascular más común y requiere seguimiento.
  • Eventos cardíacos: durante o después de una cirugía vascular mayor pueden ocurrir un infarto o una arritmia, como el aleteo auricular.
  • Isquemia de las extremidades: disminución del flujo sanguíneo a las piernas si las ramas de la endoprótesis se estrechan o se doblan, lo que requiere corrección oportuna.

Cuándo buscar atención urgente por un aneurisma aórtico

Ya sea que estés bajo vigilancia por un aneurisma pequeño o que ya te hayan reparado un aneurisma de la aorta abdominal, saber cuándo buscar atención de urgencia es una de las informaciones más importantes que puedes tener a la mano. Un plan de acción claro reduce las dudas en momentos en los que actuar rápido es fundamental.

Antes de la reparación: señales de ruptura. Si tienes un aneurisma diagnosticado y presentas dolor abdominal o de espalda intenso y repentino, mareos, desmayos o ritmo cardíaco acelerado, considéralo una ruptura. Llama a los servicios de emergencia de inmediato. No tomes analgésicos ni esperes. No programes una cita de rutina. El margen para una cirugía que salve tu vida es reducido, y el traslado a un centro de cirugía vascular debe realizarse lo más rápido posible. Informa al personal de emergencias que tienes un aneurisma aórtico diagnosticado para que pueda priorizar el hospital adecuado.

Después de la reparación: señales de problemas con el injerto. Si te hicieron una reparación endovascular, un dolor nuevo en el abdomen o la espalda, fiebre o una sensación pulsátil cerca del sitio del aneurisma original pueden indicar una fuga interna, una infección del injerto u otra complicación. El enrojecimiento, la hinchazón o la secreción de las incisiones quirúrgicas también requieren una evaluación pronta. Si te hicieron una reparación abierta, no consideres normales durante la recuperación la fiebre persistente, la separación de la herida o el aumento de la hinchazón abdominal. Comunícate con tu equipo quirúrgico o acude sin demora al servicio de urgencias más cercano.

  • Dolor repentino y desgarrador: llama a los servicios de emergencia de inmediato; no esperes ni te automediques.
  • Fiebre después de la cirugía: puede indicar una infección del injerto y requiere una evaluación el mismo día.
  • Nueva masa pulsátil: podría indicar que el injerto o el aneurisma se están expandiendo; busca atención urgente para que te hagan estudios de imagen.

La reparación de un aneurisma de la aorta abdominal, ya sea mediante cirugía abierta o un procedimiento con endoprótesis, es una de las intervenciones más estudiadas en la medicina vascular. Un buen resultado depende de la detección temprana, las mediciones precisas y la elección del procedimiento adecuado para tu anatomía y estado de salud. Si tú o un ser querido tienen factores de riesgo o un aneurisma diagnosticado, te recomendamos hablar sobre tu situación específica con un equipo calificado de cirugía cardíaca y vascular. El Dr. Alejandro Molina y el equipo de Cirugía de Corazón en Guadalajara, Querétaro y Hermosillo están disponibles para una consulta que te ayude a entender tus opciones y planear el camino más seguro. Programa una consulta en lugar de basarte en esta información para autodiagnosticarte.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuáles son los síntomas más comunes de un aneurisma de aorta abdominal?

    La mayoría de los aneurismas de aorta abdominal no causan síntomas hasta que crecen mucho o empiezan a romperse. Cuando aparecen, pueden incluir un dolor pulsátil profundo en la parte baja de la espalda o el abdomen, una pulsación visible cerca del ombligo o molestias persistentes que no mejoran con el reposo. Si tienes factores de alto riesgo, cualquier dolor persistente en el abdomen o la espalda debe evaluarse con un ultrasonido de la aorta.

  • ¿Qué tamaño debe tener un aneurisma de aorta abdominal para requerir cirugía?

    El umbral estándar para la reparación quirúrgica es un diámetro aórtico superior a 5.5 centímetros en hombres; en mujeres se considera un límite un poco menor. Un aneurisma que crece más de 0.5 centímetros en seis meses también puede requerir reparación, sin importar su tamaño absoluto. Por debajo de estos umbrales, se recomienda hacer ultrasonidos periódicos y controlar la presión arterial.

  • ¿Cómo funciona el procedimiento de endoprótesis aórtica?

    El procedimiento endovascular con endoprótesis consiste en introducir un tubo comprimido de tela y metal por una pequeña incisión en la ingle hasta la arteria femoral, guiarlo con rayos X hasta el aneurisma y expandirlo dentro de la aorta. La prótesis crea un canal reforzado que desvía el flujo sanguíneo del saco aneurismático debilitado, que después se encoge gradualmente. La mayoría de los pacientes permanece una o dos noches en el hospital y se recupera en dos o tres semanas.

  • ¿Cuál es la diferencia entre la cirugía abierta de aorta abdominal y la reparación endovascular?

    La cirugía abierta requiere una incisión abdominal grande, pinzar la aorta y colocar una prótesis sintética. La hospitalización dura entre cinco y siete días y la recuperación, de dos a tres meses. La reparación endovascular usa pequeñas incisiones en la ingle y una endoprótesis que se coloca desde el interior del vaso. Permite recuperarse más rápido, pero requiere estudios de imagen de por vida. La elección depende de la anatomía, la edad y el riesgo quirúrgico general.

  • ¿Cuáles son los principales factores de riesgo de un aneurisma de aorta abdominal?

    Los factores de riesgo más importantes incluyen ser hombre, tener más de sesenta y cinco años, haber fumado, tener presión arterial alta crónica y contar con antecedentes familiares de enfermedad aórtica. La aterosclerosis y la acumulación de placa de ateroma contribuyen al debilitamiento de la pared aórtica. Se recomienda un ultrasonido de detección a los hombres de entre sesenta y cinco y setenta y cinco años que hayan fumado alguna vez.

  • ¿Cuánto dura la recuperación de una cirugía abierta de aneurisma de aorta abdominal?

    Después de una cirugía abierta de aorta abdominal, los pacientes suelen permanecer entre cinco y siete días en el hospital, incluidos uno o dos días en cuidados intensivos. El dolor de la incisión abdominal mejora en dos o tres semanas, pero se restringe levantar objetos pesados durante seis a ocho semanas. La recuperación completa suele tomar de dos a tres meses; la rehabilitación cardíaca ayuda a retomar las actividades de forma segura.

  • ¿Cuáles son las principales complicaciones de la reparación de un aneurisma aórtico?

    La cirugía abierta conlleva riesgos de sangrado, infección, daño renal y eventos cardiovasculares como infarto o derrame cerebral. La reparación endovascular puede causar una endofuga, cuando la sangre se filtra alrededor de la prótesis, infección de la prótesis o migración de la endoprótesis. Después de una reparación endovascular, es esencial hacer estudios de imagen de por vida para detectar complicaciones que quizá no causen síntomas.

  • ¿Cuándo debo buscar atención de urgencia por un aneurisma aórtico?

    Si sabes que tienes un aneurisma y sientes dolor repentino e intenso en el abdomen o la espalda, mareo, desmayo o aceleración del ritmo cardíaco, podría tratarse de una ruptura: llama de inmediato a los servicios de emergencia. Después de la reparación, un dolor nuevo, fiebre, secreción de la herida o una nueva masa pulsátil podrían indicar problemas con la prótesis y requieren una evaluación el mismo día en urgencias.