Gammagrafía de ventilación-perfusión para embolia pulmonar
Gammagrafía de ventilación-perfusión para embolia pulmonar: descubre cómo diagnostica coágulos pulmonares, qué significan los resultados y cómo prepararte.
La falta repentina de aire, el dolor en el pecho que empeora al respirar profundamente o las palpitaciones inexplicables pueden ser señales de una afección grave: una embolia pulmonar, es decir, un coágulo de sangre que llegó a las arterias de los pulmones. Una de las pruebas clásicas que se usan para confirmar o descartar este diagnóstico es la gammagrafía de ventilación-perfusión para evaluar una embolia, a menudo abreviada como gammagrafía V/Q. En este artículo te explicamos en un lenguaje sencillo en qué consiste la prueba, cuándo la eligen los médicos en lugar de una tomografía computarizada, cómo se interpretan los resultados y qué puedes esperar antes, durante y después de la cita.
¿Qué es una gammagrafía de ventilación-perfusión?
Una gammagrafía de ventilación-perfusión es un estudio de medicina nuclear de los pulmones que consta de dos partes. «Ventilación» se refiere al aire que inhalas y exhalas; «perfusión» se refiere al flujo de sangre por los pulmones. La prueba compara ambas cosas porque, por lo general, una embolia pulmonar bloquea el flujo de sangre en una zona del pulmón que sigue recibiendo aire con normalidad. Ese desajuste entre la respiración y la circulación es lo que busca la gammagrafía.
Cómo funcionan las dos partes: en la fase de ventilación, inhalas una pequeña cantidad de gas o aerosol ligeramente radiactivo, y una cámara especial registra cómo se distribuye el aire por tus pulmones. En la fase de perfusión, te inyectan una cantidad mínima de un marcador radiactivo en una vena, y la cámara muestra por dónde circula la sangre. Ninguna de las dos sustancias es un tinte que afecte los riñones, y la dosis de radiación es baja.
El nombre formal que puedes encontrar en un informe es gammagrafía de perfusión nuclear o gammagrafía de ventilación-perfusión; algunos informes más antiguos la llaman gammagrafía pulmonar para detectar embolias. Todos estos nombres describen el mismo principio: observar el aire y la sangre uno junto al otro para encontrar dónde no coinciden.
Cómo detecta una embolia pulmonar una gammagrafía V/Q
La lógica detrás de la prueba es ingeniosa. El tejido pulmonar es inusual porque recibe sangre de dos circuitos: las arterias pulmonares, que llevan sangre pobre en oxígeno del corazón a los pulmones, y la circulación bronquial, que irriga el propio tejido pulmonar. Cuando un coágulo se aloja en una arteria pulmonar, la zona obstruida sigue recibiendo aire y algo de sangre bronquial, así que el tejido suele mantenerse vivo. Lo que cambia es el patrón de perfusión, y eso es precisamente lo que revela el trazador.
Lo que ve la cámara: en las imágenes de perfusión, un coágulo aparece como una o más zonas «frías»: segmentos del pulmón a los que no puede llegar el trazador porque la arteria que los irriga está obstruida. En las imágenes de ventilación, esas mismas zonas suelen iluminarse con normalidad, porque el aire sigue circulando por ahí. Esta combinación de perfusión ausente y ventilación conservada se llama «desajuste» y es el hallazgo que hace sospechar una embolia pulmonar.
Conviene entender la anatomía implicada. Las arterias pulmonares y las venas pulmonares son estructuras distintas: los coágulos se alojan en las arterias, mientras que las venas devuelven la sangre oxigenada al corazón. Un coágulo grande, o varios coágulos, pueden elevar la presión de la arteria pulmonar porque el lado derecho del corazón tiene que bombear contra una obstrucción. Esta es una de las razones por las que una embolia puede sobrecargar el corazón, no solo los pulmones.
Cuándo solicitan los médicos una gammagrafía de ventilación-perfusión para detectar coágulos
Los médicos no envían directamente a todos los pacientes con dolor en el pecho a un escáner nuclear. El primer paso habitual es un análisis de sangre de dímero D, que detecta productos de degradación de los coágulos. Si el resultado es negativo y tu riesgo previo a la prueba es bajo, por lo general se descarta una embolia pulmonar sin hacer estudios de imagen. Los estudios de imagen vienen después si persiste la sospecha.
Motivos frecuentes para elegir una gammagrafía V/Q:
- Problemas renales: la alternativa con tomografía requiere un medio de contraste yodado, que puede afectar los riñones; una gammagrafía V/Q evita por completo el contraste.
- Embarazo: la dosis de radiación para el bebé en gestación es menor con una gammagrafía V/Q, por lo que suele preferirse para las futuras mamás.
- Antecedentes de coágulos: los pacientes con enfermedad pulmonar preexistente o una embolia previa a veces se benefician de la información funcional que proporciona un estudio nuclear.
- Alergia al contraste: cualquier persona que haya tenido una reacción adversa al contraste yodado puede hacerse el estudio de forma segura con la técnica nuclear.
La prueba es más útil cuando se elige deliberadamente —después de considerar la función renal, el embarazo y los estudios de imagen previos del paciente—, y no como prueba inicial predeterminada para toda persona con dificultad para respirar.

Gammagrafía V/Q vs. angiografía pulmonar por TC
La alternativa más común a la gammagrafía V/Q es la angiografía pulmonar por TC, una tomografía que se realiza después de inyectar un medio de contraste en una vena para visualizar directamente las arterias pulmonares. En muchos hospitales se ha convertido en el estudio predeterminado porque es rápido y muestra el coágulo en sí, no solo sus consecuencias.
Ventajas de la TC: una angiografía pulmonar por TC proporciona una imagen anatómica. Muestra el tamaño y la ubicación de un coágulo, puede revelar otros diagnósticos, como una disección o neumonía, y puede completarse en minutos. Las técnicas modernas de TC de doble energía también aportan información funcional, lo que reduce la diferencia entre ambas modalidades.
Ventajas de la gammagrafía V/Q: evita el contraste yodado y su dosis de radiación al tejido mamario es menor, algo importante para las mujeres jóvenes y las pacientes embarazadas. También es la herramienta preferida cuando los médicos sospechan hipertensión pulmonar tromboembólica crónica, una complicación a largo plazo en la que el material de coágulos antiguos estrecha las arterias pulmonares y eleva permanentemente la presión arterial pulmonar. En ese caso, el patrón de perfusión en un estudio nuclear puede aportar más información que una TC.
En nuestra práctica, revisamos en equipo cada decisión sobre estudios de imagen antes de recomendar una opción u otra, y te explicamos con palabras sencillas por qué te proponemos una alternativa en particular y cuáles serían las demás opciones. La decisión final siempre te corresponde a ti.
Cómo prepararte para un estudio de ventilación pulmonar
La preparación para un estudio V/Q es mínima, y esa es una de sus ventajas menos conocidas. Puedes comer y beber con normalidad antes del estudio; no necesitas ayunar ni suspender la mayoría de tus medicamentos.
Pasos prácticos antes de la cita:
- Dile al equipo de medicina nuclear si estás embarazada o amamantando, para que ajusten la dosis o reconsideren el estudio.
- Menciona si tomas anticoagulantes y si te han hecho estudios de medicina nuclear recientemente, porque el trazador residual de otro estudio puede interferir con las imágenes.
- Lleva pruebas recientes de función pulmonar o estudios de imagen, si los tienes; ayudarán al médico que interpreta el estudio a evaluar las zonas con enfermedad pulmonar preexistente.
Durante el estudio: la parte de ventilación suele consistir en respirar el gas trazador a través de una boquilla o mascarilla durante unos minutos, seguida de una serie de imágenes. La parte de perfusión consiste en una pequeña inyección en una vena del brazo y, luego, varias series de imágenes tomadas desde distintos ángulos mientras permaneces quieto sobre la camilla de la cámara. La cita completa suele durar entre treinta minutos y una hora, y la cámara nunca te toca. En nuestros consultorios, siempre nos tomamos el tiempo necesario para explicarte antes qué muestra exactamente el estudio y responder todas tus preguntas, para que llegues sabiendo qué esperar.

Interpretación de los resultados de la gammagrafía de ventilación-perfusión
Entender tu informe te ayuda a participar en la decisión que sigue. Los médicos especialistas en medicina nuclear clasifican los resultados de V/Q en categorías de probabilidad según la cantidad de defectos discordantes y su forma.
Cómo se clasifican los hallazgos: una gammagrafía «normal» muestra una perfusión uniforme que coincide con la ventilación, lo que prácticamente descarta una embolia pulmonar. Los estudios de «baja probabilidad» muestran defectos pequeños o no segmentarios que podrían deberse a muchas otras causas. Los estudios de «alta probabilidad» muestran varios defectos discordantes grandes y en forma de cuña: el patrón clásico de una embolia. Los resultados intermedios quedan entre ambos y suelen llevar a realizar más pruebas.
Qué sucede después de un resultado anormal: una gammagrafía de alta probabilidad suele conducir directamente al tratamiento anticoagulante, el medicamento que adelgaza la sangre, detiene el crecimiento de los coágulos y evita que se formen otros nuevos. Un coágulo central grande con signos de sobrecarga cardíaca puede llevar a considerar una vía guiada por gammagrafía de ventilación-perfusión para optar por alternativas más agresivas, incluida la extracción del coágulo con un catéter. En la práctica histórica, se usaba un filtro de vena cava inferior —una pequeña cesta que se coloca en la vena grande del abdomen para atrapar los coágulos que viajan desde las piernas— en pacientes que no podían tomar anticoagulantes. Este dispositivo se describe en detalle en una revisión sobre el filtro permanente de vena cava inferior para prevenir la embolia de la arteria pulmonar (creación del filtro permanente de vena cava inferior para prevenir la embolia de la arteria pulmonar). Actualmente, se prefieren los filtros recuperables, que solo se usan cuando la anticoagulación es realmente imposible.
A veces, la gammagrafía no cuenta toda la historia. En ocasiones, una embolia puede ser el primer signo de una enfermedad subyacente, incluido el cáncer; hay informes de casos publicados sobre tromboembolismo venoso recurrente como presentación clínica inicial del cáncer gástrico (Tromboembolismo venoso recurrente como presentación clínica inicial del cáncer gástrico: informe de un caso). Cuando los coágulos reaparecen sin una causa evidente, un equipo responsable busca el motivo en lugar de limitarse a tratar cada episodio.
¿Qué tan precisa es una gammagrafía V/Q?
La precisión depende mucho del paciente. En alguien con pulmones sanos y una radiografía de tórax sin anomalías, una gammagrafía de perfusión normal hace que una embolia pulmonar sea extremadamente improbable, mientras que un patrón de alta probabilidad la hace muy probable. La prueba funciona mejor en esos dos extremos.
Cuándo disminuye la precisión: los pacientes con asma, bronquitis crónica, enfisema o cirugía pulmonar previa suelen tener zonas donde la ventilación y la perfusión están reducidas a la vez: un defecto «emparejado». Los defectos emparejados pueden deberse únicamente a una enfermedad pulmonar, lo que dificulta la interpretación de la gammagrafía y hace que los resultados queden en la categoría intermedia. En esos pacientes, por lo general se prefiere la tomografía computarizada.
El importante estudio PIOPED, que comparó gammagrafías V/Q con angiografías pulmonares en un gran número de pacientes, estableció las categorías de probabilidad que todavía se usan hoy y mostró por qué es más importante interpretar la gammagrafía junto con el cuadro clínico del paciente que hacerlo por separado (Europe PMC). En nuestras propias revisiones de casos, nunca actuamos basándonos únicamente en una gammagrafía; analizamos cada resultado de imagen conforme a las guías de práctica internacionales antes de recomendar un tratamiento.
Riesgos y limitaciones de la gammagrafía de ventilación-perfusión
La gammagrafía V/Q es uno de los estudios de diagnóstico por imagen de menor riesgo en medicina. No requiere una aguja en una arteria, medio de contraste ni sedación. La principal consideración es la radiación, que es moderada —comparable a la de una tomografía de tórax o menor— y se administra mediante dos dosis muy pequeñas de trazador que el cuerpo elimina de forma natural en unas horas o hasta un día.
Limitaciones conocidas que debes comentar con tu médico:
- Resultados intermedios: una proporción considerable de los estudios queda en las categorías intermedias y no ofrece una respuesta definitiva por sí sola.
- Enfermedad pulmonar subyacente: el enfisema y otras afecciones similares producen defectos coincidentes que dificultan la interpretación.
- Disponibilidad y rapidez: el estudio tarda más que una tomografía y requiere un departamento de medicina nuclear que tenga los trazadores específicos disponibles.
- No detecta diagnósticos alternativos: a diferencia de la tomografía, la gammagrafía V/Q no puede mostrar qué más podría estar causando tus síntomas si se descarta una embolia.
Las reacciones alérgicas graves a los trazadores son poco frecuentes. El sitio de la inyección puede quedar ligeramente amoratado y algunos pacientes perciben un sabor metálico por el gas de ventilación durante unos minutos. Según la experiencia de nuestro equipo, los pacientes toleran bien el estudio; la mayor dificultad suele ser la espera, por lo que te explicamos claramente el cronograma y los siguientes pasos desde la primera consulta por video.

Gammagrafía V/Q durante el embarazo y en situaciones especiales
El embarazo merece un párrafo propio porque cambia la evaluación. No se puede ignorar una sospecha de embolia pulmonar en una persona embarazada, ya que una embolia sin tratar es peligrosa tanto para la madre como para el bebé, pero cada decisión de diagnóstico por imagen debe equilibrar la certeza diagnóstica con la exposición del feto a la radiación.
Por qué la gammagrafía V/Q suele ser la primera opción durante el embarazo: con frecuencia, el componente de perfusión por sí solo proporciona la respuesta y expone el tejido mamario y al feto a una dosis menor que la angiografía pulmonar por tomografía computarizada. Las guías de las sociedades internacionales de diagnóstico por imagen torácica respaldan una gammagrafía solo de perfusión en muchas pacientes embarazadas: si el estudio es normal, se descarta la embolia y no hace falta realizar la fase de ventilación.
Otras situaciones especiales incluyen pacientes con insuficiencia renal grave, en quienes la prioridad es evitar el contraste; pacientes con antecedentes de reacción al contraste yodado; y pacientes en evaluación por hipertensión pulmonar tromboembólica crónica, en quienes el patrón de perfusión ayuda a planificar el tratamiento, que a veces incluye procedimientos como la perfusión cerebral anterógrada durante cirugías complejas por afecciones asociadas, como el drenaje venoso pulmonar anómalo total. En esos casos cardíacos complejos, la imagen debe interpretarse junto con otros estudios, como una prueba de esfuerzo en caminadora o una prueba en caminadora con imágenes, y la medición de la presión de la arteria pulmonar mediante ecocardiografía o cateterismo, para obtener un panorama completo antes de cualquier operación.
Gammagrafía pulmonar para detectar embolia: costo y cómo elegir atención en México
Si eres paciente internacional y estás considerando recibir atención en Guadalajara o en otra parte de México, es justo que preguntes por el costo, pero nunca debería ser el único factor. Las gammagrafías pulmonares de medicina nuclear están ampliamente disponibles en los principales hospitales privados de México, y los precios varían considerablemente entre centros. En lugar de darte cifras que quizá no correspondan a tu situación, te recomendamos pedir a cualquier hospital una cotización por escrito que incluya el radiofármaco, el costo de la interpretación y cualquier estudio de imagen de seguimiento que pudiera requerirse si el resultado es intermedio.
Qué debes buscar al elegir dónde hacerte el estudio:
- Un departamento de medicina nuclear que realice estudios V/Q con regularidad, no de vez en cuando.
- Un equipo que interprete la gammagrafía junto con tu historia clínica completa, no de forma aislada.
- Un plan claro para saber qué pasará si el resultado es intermedio; el plan debe existir antes de que te acuestes en la camilla del equipo.
En nuestra práctica, el primer contacto es una consulta gratuita por video: conocemos al paciente, hablamos sobre su padecimiento e identificamos exactamente qué estudios aún necesita para evitar solicitar otros innecesarios. Cuando el paciente decide continuar, después hacemos una consulta presencial en nuestros consultorios de Guadalajara, Querétaro o Hermosillo. El Dr. Molina se especializó en cirugía cardiotorácica en la Universidad de Guadalajara y en cirugía cardiaca, de mínima invasión, robótica y estructural en la Universidad de Montreal. La experiencia del equipo abarca procedimientos convencionales, de mínima invasión, robóticos y transcatéter; solo recomendamos la opción menos invasiva cuando la evidencia la respalda para ese paciente en particular. También te recomendamos buscar una segunda opinión y consideramos que hacerlo es una parte normal y saludable de decidir sobre tu atención cardiaca.
La gammagrafía de ventilación-perfusión sigue siendo una herramienta valiosa y de bajo riesgo para diagnosticar embolia pulmonar, en especial para pacientes embarazadas, personas con enfermedad renal y quienes no pueden recibir contraste yodado. Su mayor fortaleza es lo que te indica un resultado normal: cuando la perfusión es uniforme y coincide con la ventilación, se descarta efectivamente la presencia de un coágulo en los pulmones. Su limitación, que es importante reconocer, es el resultado intermedio, que requiere un equipo dispuesto a analizar contigo cuál es el siguiente paso. Si has tenido falta de aire inexplicable, dolor en el pecho al respirar o síntomas después de un vuelo largo o una cirugía, no te autodiagnostiques: habla sobre tu situación con un Heart Team calificado, pregunta qué implicaría en tu caso un estudio de embolia mediante gammagrafía de ventilación-perfusión y agenda una consulta en lugar de esperar a ver si desaparecen los síntomas.






