STS: cómo los cirujanos calculan tu riesgo quirúrgico
Conoce cómo los cirujanos cardiacos calculan tu porcentaje de riesgo quirúrgico según STS y qué factores pueden aumentarlo o reducirlo.
¿Qué es el modelo de riesgo quirúrgico STS Score?
La calculadora de riesgo quirúrgico STS Score es una herramienta estadística desarrollada por la Society of Thoracic Surgeons para estimar la probabilidad de complicaciones o muerte después de una cirugía cardiaca. Cuando tu cirujano te dice que tu riesgo es, por ejemplo, del tres por ciento, ese número suele provenir de este modelo. Se basa en datos de cientos de miles de operaciones reales registradas en la base de datos nacional de STS, lo que la convierte en uno de los instrumentos de predicción de riesgo con mayor respaldo científico de la medicina moderna. La puntuación se expresa como porcentaje y representa la probabilidad estimada de un resultado específico —por lo general, la mortalidad— dentro de los treinta días posteriores a la cirugía.
¿Qué resultados predice el STS Score? La calculadora puede estimar varios resultados, no solo la supervivencia. Entre ellos se incluyen la mortalidad operatoria, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia renal, la ventilación prolongada, la infección profunda de la herida esternal y la reoperación. Cuando tu equipo cardiológico habla de tu riesgo quirúrgico según el STS Score, puede estar considerando una combinación de estas probabilidades individuales o una cifra conjunta. Cada resultado usa un conjunto ligeramente distinto de variables ponderadas, así que, por ejemplo, un paciente podría tener bajo riesgo de mortalidad, pero mayor riesgo de necesitar ventilación prolongada. Es más importante entender a qué resultado específico se refiere la puntuación que conocer un solo número.
¿Por qué se creó el STS Score? Antes de que existieran modelos de riesgo estandarizados, los cirujanos dependían únicamente de su criterio clínico, que variaba mucho de una institución a otra. El STS Score se creó para aportar objetividad y coherencia a la orientación preoperatoria. Al comparar tu perfil con los resultados de pacientes similares, la herramienta ayuda a tu equipo a darte una idea realista —ni demasiado optimista ni alarmista— de lo que puedes esperar. Si estás considerando procedimientos en México o viajar al extranjero para recibir atención cardiaca, conocer esta puntuación te permite hablar de los riesgos en los mismos términos con cualquier equipo cardiológico calificado, como señala Johns Hopkins Medicine.
Cómo usan los cirujanos el STS Score para planificar tu cirugía
Tu cirujano cardíaco no considera el riesgo quirúrgico del STS Score de forma aislada. En cambio, lo integra en una evaluación preoperatoria más amplia que incluye estudios de imagen, valores de laboratorio, estado funcional y tu cuadro clínico general. La puntuación sirve como punto de partida —una línea de base cuantificada— que el cirujano ajusta después según factores que quizá el calculador no capte por completo, como la calidad del tejido de tu aorta ascendente o la gravedad de la calcificación alrededor de tu válvula. Este enfoque combinado, que une datos y experiencia, permite que el cirujano recomiende la opción de menor riesgo para tu situación.
¿Cómo cambia la puntuación el plan quirúrgico? Si tu STS Score resulta más alto de lo esperado, tu equipo podría reconsiderar la estrategia quirúrgica. Por ejemplo, si tienes un alto riesgo previsto de mortalidad, podrían recomendarte un enfoque menos invasivo o una intervención transcatéter en lugar de una cirugía abierta. La puntuación también puede influir en las decisiones sobre el soporte intraoperatorio: si necesitarás una línea arterial para monitorear continuamente la presión arterial, si deben recolectar sangre autóloga antes de la operación o si podría considerarse ECMO Despierto en ciertos casos de alto riesgo. Cada decisión se adapta para reducir los riesgos específicos que señala la puntuación.
La puntuación también influye en el momento de la cirugía. Si tu riesgo calculado es elevado debido a una afección que puede modificarse —por ejemplo, una infección activa o diabetes mal controlada—, tu cirujano podría recomendarte posponer el procedimiento hasta tratar ese factor. En casos complejos, como los que implican endocarditis infecciosa con daño extenso en la válvula, un abordaje por etapas puede ser más seguro que una sola operación, como se muestra en un informe de tratamiento exitoso de un caso difícil de endocarditis infecciosa. El STS Score le da al equipo una forma medible de dar seguimiento a si la optimización preoperatoria realmente reduce tu riesgo previsto con el tiempo.
¿Qué factores influyen en tu riesgo quirúrgico según la puntuación STS?
La calculadora incorpora decenas de variables, pero se agrupan en varias categorías principales: factores demográficos, comorbilidades, anatomía cardíaca y el procedimiento previsto. La edad, el índice de masa corporal y el género conforman la base demográfica. Las comorbilidades, como la diabetes, la enfermedad pulmonar crónica, la disfunción renal y los accidentes cerebrovasculares previos, aumentan la puntuación. Los factores específicos del corazón incluyen la urgencia de la operación (electiva, urgente, de emergencia o de salvamento), la presencia de placa ateromatosa en la aorta y si ya te has sometido a una cirugía cardíaca. El tipo de procedimiento —válvula aislada, bypass aislado de la arteria coronaria o una combinación— también tiene distintos niveles de riesgo de base.
¿Qué comorbilidades tienen mayor peso? La función renal es uno de los factores predictivos más importantes. Una persona en diálisis enfrenta un riesgo quirúrgico considerablemente mayor que alguien con creatinina normal, y la puntuación STS lo refleja de forma destacada. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la insuficiencia cardíaca activa también contribuyen significativamente. Otros factores menos evidentes, pero igualmente importantes, son los antecedentes de aleteo auricular u otras arritmias, la enfermedad vascular periférica y el uso de ciertos medicamentos, como la aspirina, que la calculadora considera en sus módulos de anticoagulación y riesgo de sangrado. Tu cirujano revisará estas variables contigo en detalle durante la consulta preoperatoria.
- Estado cardíaco: Una fracción de eyección inferior al 40%, una insuficiencia cardíaca reciente o una inestabilidad hemodinámica aumentan considerablemente el riesgo.
- Función renal: La depuración de creatinina y la dependencia de diálisis están entre las comorbilidades con mayor ponderación.
- Enfermedad pulmonar: La EPOC moderada o grave reduce la capacidad para retirar el ventilador después de la operación.
- Urgencia de la operación: Las operaciones de emergencia y de salvamento conllevan un riesgo mucho mayor que los casos electivos y planificados.
¿Cómo afecta el procedimiento previsto a la puntuación? La puntuación STS es específica para cada procedimiento. Un bypass de la arteria coronaria combinado con un reemplazo valvular conlleva un riesgo de base más alto que una operación valvular aislada. Si tu cirujano planea usar un injerto arterial para el bypass, el modelo considera la diferencia en permeabilidad y perfil de complicaciones frente a los injertos venosos. De manera similar, la elección entre una válvula expandible con balón y una válvula autoexpandible en procedimientos transcatéter implica distintas consideraciones anatómicas de riesgo, aunque la puntuación STS clásica está diseñada principalmente para procedimientos quirúrgicos abiertos. Tu equipo quirúrgico te explicará qué versión de la calculadora corresponde a tu operación específica.
STS Score vs EuroSCORE II: ¿Qué modelo de riesgo importa para ti?
Es posible que el equipo de cardiología te mencione dos porcentajes de riesgo distintos: uno del STS Score y otro de EuroSCORE II. Estos son los dos calculadores de riesgo quirúrgico más usados en el mundo y, aunque comparten muchas variables, arrojan cifras diferentes porque se crearon a partir de distintas poblaciones de pacientes y usan métodos estadísticos diferentes. El STS Score se basa en datos de Norteamérica, mientras que EuroSCORE II se basa en resultados quirúrgicos europeos. Ninguno es inherentemente más preciso; cada uno refleja la población y las prácticas quirúrgicas de la base de datos de origen.
¿Por qué podrían diferir las dos puntuaciones para un mismo paciente? EuroSCORE II tiende a arrojar estimaciones de riesgo ligeramente más altas que el STS Score para muchos perfiles de pacientes, en parte por las diferencias en la definición y ponderación de ciertas variables. Por ejemplo, EuroSCORE II da mucho peso a la clase funcional de la New York Heart Association y a la presión de la arteria pulmonar, mientras que el STS Score incorpora datos más detallados sobre la función renal y categorías de urgencia quirúrgica. Un paciente con insuficiencia renal moderada y buen estado funcional podría obtener un STS Score más bajo, pero un EuroSCORE II más alto, o viceversa. Tu cirujano interpretará ambos en contexto, en lugar de elegir uno como definitivo.
La conclusión práctica es que ninguna cifra por sí sola debería determinar tu decisión. Ambos calculadores son herramientas para apoyar —no reemplazar— el criterio clínico. Tu cirujano podría usar el STS Score como herramienta principal y EuroSCORE II para contrastar los resultados, sobre todo en casos complejos o poco comunes. La pregunta importante no es qué puntuación es más baja, sino si ambas, junto con la experiencia de tu cirujano y tus propias preferencias, apuntan al mismo plan quirúrgico. Si las puntuaciones difieren considerablemente, eso por sí mismo es una señal para hablar a fondo con tu equipo sobre las razones.
Cómo afectan la edad y la fragilidad al riesgo quirúrgico de tu STS Score
La edad cronológica es un dato sencillo en el STS Score, pero la edad biológica —lo que tu cuerpo realmente puede tolerar— es mucho más compleja. Dos pacientes de la misma edad pueden tener perfiles de riesgo quirúrgico muy distintos, según su condición física, masa muscular, estado nutricional y función cognitiva. Esta brecha entre la edad cronológica y la reserva fisiológica es donde el concepto de fragilidad se vuelve fundamental, y es un aspecto en el que el STS Score, aunque ha mejorado, todavía tiene limitaciones. La calculadora incorpora la edad como una variable continua, pero es más difícil expresar la fragilidad con un solo número.
¿Cómo se evalúa la fragilidad junto con el STS Score? Muchos programas de cirugía cardíaca ahora realizan una evaluación formal de la fragilidad además de calcular el STS Score. Esta evaluación puede incluir pruebas de fuerza de agarre, mediciones de la velocidad al caminar y cuestionarios sobre la independencia en las actividades cotidianas. Un paciente con un buen resultado en el STS Score, pero con signos claros de fragilidad —pérdida de peso involuntaria, agotamiento y lentitud al caminar— puede enfrentar un riesgo real mayor del que predice la calculadora. Cada vez más, los cirujanos consideran complementarias estas dos evaluaciones: el STS Score estima el riesgo del procedimiento, mientras que la evaluación de fragilidad estima la capacidad del paciente para recuperarse de ese riesgo.
Si eres una persona mayor, no des por hecho que la edad por sí sola te impide someterte a una cirugía. Las guías no establecen un límite máximo de edad para las operaciones cardíacas; las decisiones se basan en un análisis general de riesgos y beneficios. Por ejemplo, una persona de setenta y ocho años en buena condición física y con una lesión de un solo vaso bien controlada puede ser una excelente candidata, mientras que una persona frágil de sesenta y cinco años con varias comorbilidades puede enfrentar una recuperación más difícil. La literatura publicada, incluidos informes de casos como Eyes wide shut - unusual two stage repair of pectus excavatum and annuloaortic ectasia in a 37 year old marfan patient, demuestra que los modelos de riesgo siempre deben interpretarse teniendo en cuenta la anatomía y la fisiología de cada persona, no solo su edad.
Qué significa tu puntuación STS para el tiempo de recuperación
Tu puntuación STS de riesgo quirúrgico no solo predice lo que ocurre en el quirófano; también se relaciona con el curso de tu recuperación. Los pacientes con puntuaciones más altas suelen pasar más tiempo en la unidad de cuidados intensivos, necesitar más días con ventilador y requerir más rehabilitación posoperatoria. Esto no significa que recuperarte sea imposible ni que los resultados vayan a ser malos —muchos pacientes de alto riesgo se recuperan por completo—, pero sí significa que el proceso puede ser más largo y los hitos distintos a los de un paciente de bajo riesgo. Establecer expectativas realistas antes de la cirugía ayuda a reducir la ansiedad y mejora el cumplimiento del plan de recuperación.
¿Qué hitos de recuperación deben esperar los pacientes de alto riesgo? Si tu puntuación STS es elevada, podrías pasar varios días adicionales en la UCI en comparación con un paciente de bajo riesgo. Es posible que te retiren el tubo de respiración más tarde y que necesites apoyo inotrópico temporal (medicamentos que fortalecen las contracciones del corazón). La movilización temprana —sentarte en la orilla de la cama y luego caminar distancias cortas— sigue siendo una meta, pero el ritmo depende de cada persona. Si la auscultación revela congestión pulmonar persistente o el ritmo cardíaco muestra inestabilidad, como aleteo auricular, el equipo podría prolongar la vigilancia antes de trasladarte a una habitación regular. Cada uno de estos pasos es parte normal de los cuidados posoperatorios de alto riesgo, no una señal de que algo salió mal.
La planificación del alta comienza antes de la cirugía, y tu puntuación STS ayuda a definirla. Es posible que deriven a los pacientes de alto riesgo a un programa de rehabilitación cardíaca justo después del alta, o que se organice una estancia hospitalaria más larga. Si viajas desde otro país a México para operarte, esta planificación también incluye decidir cuándo es seguro que vuelvas a casa en avión, cómo dar seguimiento a los estudios de imagen a distancia y cómo coordinar la atención con cardiólogos locales. Entender tu puntuación permite que tú y tu familia se preparen, tanto en lo práctico como en lo emocional, para la recuperación que viene, en lugar de sorprenderse por un plazo distinto al relato «típico» de seis a ocho semanas.
¿Puedes reducir tu puntuación STS antes de una cirugía cardíaca?
Algunos componentes del riesgo quirúrgico de la puntuación STS son fijos —edad, sexo y cirugías previas—, pero otros pueden modificarse. Si tu cirugía es electiva o semielectiva, tu Heart Team puede recomendarte un periodo de optimización preoperatoria para reducir factores de riesgo específicos. No se trata de manipular la puntuación, sino de mejorar realmente tu estado fisiológico para que llegues a la operación en las mejores condiciones posibles. Cuánto puedas reducir tu puntuación depende de qué variables estén elevadas y de cuánto tiempo tengas antes del procedimiento.
¿Qué factores modificables hacen la mayor diferencia? Dejar de fumar es una de las medidas más eficaces. Dejarlo incluso de cuatro a seis semanas antes de la cirugía reduce las complicaciones respiratorias y mejora la cicatrización de las heridas. El control de la glucosa en pacientes con diabetes, el tratamiento de infecciones activas y la optimización de los medicamentos para la insuficiencia cardíaca pueden mejorar tu perfil de riesgo. Si tus niveles de apolipoproteína B indican aterosclerosis mal controlada, tu equipo puede intensificar el tratamiento para reducir los lípidos. Si tomas medicamentos como los estudiados en el ensayo ARISTOTLE, el manejo de la anticoagulación debe coordinarse cuidadosamente para minimizar el riesgo de sangrado durante la cirugía. Tu cirujano identificará qué factores ofrecen el mayor potencial de mejora en tu caso específico.
- Dejar de fumar: Dejarlo entre 4 y 6 semanas antes de la cirugía reduce las complicaciones pulmonares y el riesgo de infección de la herida.
- Control de la glucosa: Controlar estrictamente el azúcar en la sangre antes de la cirugía reduce las tasas de infección y mejora la cicatrización.
- Optimización de medicamentos: Ajustar los tratamientos para la insuficiencia cardíaca y la anticoagulación bajo supervisión médica puede reducir el sangrado durante la cirugía y el riesgo de arritmia.
Es importante que entiendas que la optimización preoperatoria tiene límites. Algunas afecciones no pueden revertirse rápidamente, y realizar intervenciones agresivas justo antes de la cirugía puede introducir riesgos. Tu Heart Team sopesará los beneficios de esperar frente al riesgo de retrasar el tratamiento de tu problema cardíaco subyacente. En algunos casos, la evolución de la enfermedad —por ejemplo, una lesión valvular que empeora rápidamente o una placa ateromatosa con riesgo de ruptura— puede hacer que esperar sea más peligroso que proceder. La decisión siempre se individualiza, y la puntuación STS ayuda a cuantificar si el periodo de espera realmente está reduciendo el riesgo de manera significativa.
Cuando el puntaje STS recomienda un procedimiento distinto
A veces, el cálculo del riesgo quirúrgico del puntaje STS revela que la operación que hablaron inicialmente quizá no sea la opción más segura. No es un rechazo: es un cambio de rumbo. Si tu puntaje para un reemplazo valvular mediante cirugía abierta resulta alto, tu cirujano puede recomendarte el implante de válvula aórtica transcatéter (TAVI) como alternativa, sobre todo si eres una persona mayor o tienes comorbilidades que hacen más riesgosa la esternotomía. Del mismo modo, un puntaje alto para una cirugía combinada de válvula y bypass podría llevar a tu equipo a recomendar un enfoque por etapas: tratar primero un problema y reevaluar el otro después de la recuperación. El objetivo siempre es encontrar el tratamiento eficaz de menor riesgo para tu situación.
¿Cómo influye el puntaje STS en la elección entre cirugía y TAVI? El puntaje ofrece una base cuantitativa para lo que históricamente era un juicio subjetivo. Los pacientes con un puntaje STS alto y criterios anatómicos específicos —como una aorta ascendente muy calcificada que haría peligroso pinzarla— pueden ser mejores candidatos para un abordaje transcatéter, en el que la válvula se coloca mediante un catéter en lugar de una cirugía a tórax abierto. En algunos centros, puede realizarse una valvuloplastia aórtica con balón previa como puente o paso diagnóstico para evaluar cómo responde el corazón al aliviar la estenosis antes de una intervención valvular definitiva. El puntaje STS es un elemento que se toma en cuenta en esta decisión, no el único factor determinante.
En el caso de la enfermedad coronaria, un puntaje STS alto puede orientar la conversación del bypass quirúrgico a una intervención percutánea, o viceversa, según la anatomía y si tienes diabetes. Si ya tuviste un infarto atípico o presentas dolor en el brazo que sugiere una isquemia cardíaca atípica, el estudio diagnóstico se vuelve más complejo y el modelo de riesgo debe contemplar esa incertidumbre. La idea clave es que un puntaje alto no significa «ningún tratamiento»: significa que el plan debe ajustarse cuidadosamente. Tu cirujano te explicará por qué otro enfoque podría ofrecer un mejor equilibrio entre beneficios y riesgos, y qué evidencia respalda esa recomendación.
Cómo hablar sobre tu puntuación STS con tu equipo de cardiología
Muchos pacientes se sienten abrumados cuando escuchan un porcentaje relacionado con su cirugía. Una puntuación del cinco por ciento puede parecer aterradora si no sabes qué significa en contexto. La primera pregunta que debes hacerle a tu cirujano es a qué resultado específico se refiere el porcentaje: mortalidad, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal o un resultado compuesto. La segunda pregunta es cómo se compara la puntuación con el riesgo promedio de pacientes de tu edad y condición. Un riesgo de mortalidad del cinco por ciento podría ser promedio para una persona de ochenta años que se somete a una cirugía combinada de válvula y bypass, o podría ser inusualmente alto para una persona de sesenta años a quien le realizarán un reemplazo aislado de válvula. El contexto lo cambia todo.
¿Qué preguntas te ayudan a entender tu puntuación? Pregunta si tu puntuación te coloca en una categoría de riesgo bajo, intermedio o alto para tu procedimiento específico. Pregunta qué factores elevan la puntuación y cuáles de ellos se pueden modificar. Pregunta si el equipo calculó tanto la puntuación STS como EuroSCORE II y si coinciden. Pregunta cuáles son los resultados de la institución de tu cirujano para tu procedimiento, porque la puntuación STS es un promedio de la población y los resultados reales de tu centro quirúrgico pueden ser mejores o peores que ese promedio. Estas conversaciones te dan una idea más clara que cualquier cifra impresa en una página.
Si estás considerando recibir tratamiento en otro país —por ejemplo, viajar a Guadalajara, Querétaro o Hermosillo para una cirugía—, la puntuación STS te ofrece un punto de referencia universal. Puedes compartir la puntuación calculada con tu cardiólogo local y tu equipo quirúrgico en México, y ambas partes entenderán el mismo lenguaje de riesgo. Esta transparencia favorece la continuidad de la atención entre países. Cuando te reúnas con el equipo del Dr. Molina, lleva tu expediente médico completo, tus estudios de imagen y cualquier cálculo de riesgo previo. Una consulta no se trata solo de recibir una recomendación; se trata de entender el razonamiento que hay detrás, y la puntuación STS es una parte central de ese razonamiento.
Puntuación STS y toma de decisiones compartida en Cirugía de Corazón
La cirugía de corazón moderna ha dejado atrás un modelo paternalista —en el que el cirujano simplemente te dice qué hacer— y ha adoptado la toma de decisiones compartida, en la que tú y tu equipo sopesan juntos los riesgos y beneficios. El riesgo quirúrgico según la puntuación STS es una piedra angular de este proceso, porque ofrece a ambas partes un punto de partida común y cuantificado. Cuando entiendes tu puntuación, puedes participar de manera significativa en las decisiones sobre el procedimiento, el momento adecuado y los compromisos aceptables. Esto es especialmente importante para pacientes que enfrentan decisiones complejas, como si deben someterse a una cirugía o continuar con el tratamiento médico.
¿Cómo funciona en la práctica la toma de decisiones compartida? Tu cirujano te presenta la puntuación, explica las variables que influyen en ella y describe las opciones disponibles. Después, hablan sobre tus propios valores: ¿Qué nivel de riesgo te parece aceptable? ¿Preferirías una menor probabilidad de una complicación grave, aunque eso implique un tratamiento más largo o menos definitivo? ¿Hay consideraciones sobre tu calidad de vida que pesen más que la supervivencia estadística? Para algunos pacientes, evitar una gran incisión en el pecho es una prioridad; para otros, importa más que la reparación sea duradera. La puntuación STS no puede responder estas preguntas por ti, pero te proporciona el marco de datos para explorarlas con confianza.
La toma de decisiones compartida no termina cuando firmas el consentimiento. Continúa durante la optimización preoperatoria, la operación y el periodo de recuperación. Si tu puntuación cambia porque mejora un factor modificable, o si surge nueva información —como estudios de imagen que revelen una placa ateromatosa inesperada o un infarto atípico en las pruebas preoperatorias—, es posible que se revise el plan. El objetivo no es seguir un camino rígido, sino hacer ajustes para buscar el mejor resultado según tus circunstancias particulares. Si estás considerando una cirugía de corazón, el paso más importante que puedes dar es programar una consulta con un equipo de especialistas calificados que pueda calcular tu puntuación STS, explicártela en palabras sencillas y ayudarte a tomar una decisión basada en evidencia y no en el miedo. Nunca es apropiado autodiagnosticarte ni evaluar tu propio riesgo; un profesional de la salud que conozca todo tu historial debe interpretar cada puntuación.
Reflexiones finales
Entender tu riesgo quirúrgico según la puntuación STS convierte un número intimidante en una herramienta práctica para planear tu atención cardiaca. La puntuación no define tu destino: estima probabilidades para que tú y tu cirujano puedan tomar decisiones informadas en conjunto. Ya sea que tu riesgo sea bajo o elevado, el camino a seguir implica los mismos pasos: una evaluación exhaustiva, una conversación sincera y un plan de tratamiento adaptado a tu anatomía, tus enfermedades coexistentes y tus prioridades personales. Si tú o un familiar se enfrentan a una cirugía de corazón, te invitamos a programar una consulta con nuestro equipo de Cirugía de Corazón. El Dr. Alejandro Molina y sus colegas en Guadalajara, Querétaro y Hermosillo revisarán tu cuadro clínico completo, calcularán tu riesgo quirúrgico con modelos establecidos y te explicarán cada opción con claridad y empatía. La decisión correcta comienza con la conversación adecuada, y esa conversación debe ser con un equipo de especialistas calificados, no a solas.






