Procedimientos quirúrgicos cardíacos comunes
Conoce procedimientos cardíacos como el bypass y la cirugía de válvulas.
Una guía completa de las operaciones que realizamos con mayor frecuencia: bypass coronario, MitraClip, aneurismas aórticos, TAVI, enfermedad de las válvulas mitral y aórtica, y tumores cardíacos.
En Cirugía de Corazón creamos esta guía práctica para pacientes, familias y cualquier persona interesada en comprender los detalles de las operaciones cardíacas, para que podamos repasar el proceso paso a paso, junto con los riesgos, los beneficios y las alternativas.
Introducción
Uno de los momentos de tu vida, o de la vida de alguien a quien quieres, que puede cambiar o alterar de forma más significativa todo lo que te rodea es el día en que descubres que quizá necesites una cirugía cardíaca. Aunque ahora la mayoría de los procedimientos cardíacos pueden realizarse con un riesgo relativamente bajo de complicaciones, no debemos restarle importancia a lo trascendental de esta situación. Entendemos cómo te sientes. Por eso creamos esta guía sobre los procedimientos más comunes que realizamos en cirugía cardíaca, para que tengas toda la información cuando llegue el momento de tomar decisiones o hablar sobre la cirugía cardíaca con tu médico o tu familia.
Por supuesto, esta guía no sustituye una consulta con tu especialista ni una relación médico-paciente sólida. Pero creemos que es un primer paso razonable para adentrarte en el mundo de la cirugía cardíaca. Recuerda que esta información sirve solo como referencia, que cada paciente es diferente y debe evaluarse como tal, y que seguramente te surgirán nuevas preguntas cuando termines de leer. Cuando quieras, puedes solicitar una primera consulta por video para conocer a tu especialista y aclarar cualquier duda.
Me llamo Dr Alejandro Molina y soy cirujano cardiovascular especializado en procedimientos mínimamente invasivos. Mi intención es que esta guía te sirva de referencia a ti y a tu familia, te ayude a tomar decisiones y facilite la conversación en un momento tan delicado de tu vida. Vale la pena señalar que no se trata de un artículo académico dirigido a la comunidad médica, sino de una puerta de entrada al mundo de la cirugía cardíaca, en un lenguaje sencillo y claro.
En esta guía:
- Cirugía de bypass coronario
- MitraClip
- Aneurismas aórticos
- TAVI
- Enfermedad de la válvula mitral
- Enfermedad de la válvula aórtica
- Tumores cardíacos
- Estamos aquí para ti

Revascularización miocárdica o cirugía de «bypass» coronario
1. ¿A qué se refiere la cirugía de revascularización o bypass?
Esta es la cirugía que realizamos cuando hay una obstrucción en las arterias coronarias, las arterias que provocan infartos agudos cuando se cierran por completo.
Las arterias coronarias se encargan de llevar sangre y oxígeno al músculo cardíaco para que pueda contraerse y cumplir su función correctamente. Cuando estas arterias presentan distintos grados de obstrucción, pueden aparecer síntomas de angina (dolor en el pecho) o incluso un infarto agudo de miocardio.
La cirugía de revascularización o bypass tiene precisamente el objetivo de restablecer el flujo que se ha comprometido o perdido por completo. En la práctica, esta cirugía nos permite restablecer un flujo continuo de sangre y oxígeno al corazón para que siga funcionando correctamente.
Esta es la operación más común y la que más se realiza incluso hoy en día en los centros de cirugía cardíaca de todo el mundo.
2. ¿Cómo se realiza este tipo de cirugía?
En la gran mayoría de los casos, este procedimiento se realiza mediante una incisión en el esternón, lo que comúnmente conocemos como cirugía a corazón abierto. En casos seleccionados, pueden utilizarse procedimientos mínimamente invasivos o híbridos.
Para crear los injertos coronarios o bypasses usamos diversas arterias y venas, según cuántos necesite el paciente. La arteria que se utiliza con mayor frecuencia es la arteria mamaria interna izquierda, que casi siempre se usa para revascularizar la arteria más importante del corazón, la descendente anterior izquierda. Además de la arteria mamaria, usamos comúnmente la arteria radial del brazo izquierdo, la arteria mamaria derecha y, con mucha frecuencia, las venas safenas de las piernas. Esto depende de la anatomía de cada paciente.


3. ¿Cuánto tiempo dura el procedimiento?
El procedimiento en quirófano suele durar entre cuatro y seis horas, aunque depende de varios factores anatómicos y hemodinámicos durante la intervención.
Una vez que termine, irás a cuidados intensivos para que te monitoreen y te brinden atención inmediata después de la revascularización. Ahí, un equipo de expertos estará a cargo las 24 horas. La estancia en cuidados intensivos generalmente dura entre 36 y 48 horas, pero depende de cómo evolucione cada persona. La estancia total en el hospital es de 4 a 7 días en promedio, aunque tampoco debemos generalizar. Debemos tener cuidado y tratar a cada persona de manera individual en cada etapa de este procedimiento.
4. ¿Cómo sé si soy candidato a una cirugía de bypass coronario?
Como en cualquier cirugía de corazón, lo primero que debemos evaluar es si realmente está indicada. Para hacerlo, realizamos estudios de imagen que nos permiten establecer las características anatómicas y funcionales individuales de las arterias del corazón.
Los estudios más comunes son:
- Prueba de esfuerzo. La realiza un cardiólogo y permite evaluar tanto los síntomas que provoca el ejercicio o el esfuerzo como el comportamiento eléctrico del corazón durante este. Con esto podemos tener una sospecha clínica razonable sobre el estado de tus arterias coronarias.
- Cateterismo cardíaco. Este estudio permite ver la anatomía y los sitios de obstrucción de las arterias coronarias. Básicamente, es un mapa de las arterias que nos permite determinar su estado y valorar si necesitan alguna intervención cuando hay obstrucciones. El procedimiento suele durar de una a tres horas y, en algunos casos, puede requerir hospitalización.
- Ecocardiograma transtorácico. Lo realiza un cardiólogo especializado en imagenología. Suele durar entre 30 minutos y una hora, y no requiere hospitalización. Permite evaluar las válvulas del corazón y determinar si es necesario reemplazar o reparar alguna durante la misma operación de bypass. También se evalúa la función cardíaca.
- Angiotomografía coronaria. A veces se realiza en lugar del cateterismo y, en otras ocasiones, para confirmar o complementar lo que hemos visto en otros estudios. Permite tomar varias medidas y evaluar la anatomía coronaria, y nos ayuda a planear la operación. Normalmente no requiere hospitalización.
- Otros estudios: electrocardiograma, análisis de sangre, pruebas de viabilidad o isquemia cardíaca, pruebas de función pulmonar y otros estudios que puedan estar indicados.
Una vez que contamos con todos los estudios de imagen indicados, un grupo de especialistas determinará si eres candidato a una revascularización miocárdica. La decisión final sobre el procedimiento siempre será tuya y de tus seres queridos. Se toma una vez que se ha establecido un nivel de confianza mutua en la relación médico-paciente.
5. ¿Cuáles son los beneficios de la cirugía de bypass coronario?
Esta operación busca restablecer el flujo de sangre y oxígeno hacia las arterias coronarias. Una vez que se logra, se observan beneficios a largo plazo tanto en los síntomas como en la calidad de vida. La literatura cardiológica también ha demostrado un efecto protector contra futuros infartos, al ofrecer rutas alternativas o circulación colateral hacia las arterias coronarias.
6. ¿Cuáles son los riesgos asociados con esta intervención?
Aunque la cirugía de revascularización coronaria (CABG) es un procedimiento común y eficaz, también conlleva ciertos riesgos y complicaciones, entre ellos:
- Complicaciones pulmonares. La cirugía puede aumentar el riesgo de neumonía, sobre todo en personas con enfermedades pulmonares preexistentes.
- Sangrado. La CABG implica cortar el esternón, lo que puede causar sangrado excesivo. A veces se necesita una transfusión de sangre para compensar la pérdida.
- Infección. Como con cualquier cirugía, existe el riesgo de infección en la incisión y en la herida quirúrgica.
- Problemas de coagulación. La cirugía puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, que pueden causar complicaciones como un accidente cerebrovascular o un infarto.
- Insuficiencia renal. La CABG puede afectar la función renal, sobre todo en personas con enfermedades renales preexistentes.
- Complicaciones neurológicas. En raras ocasiones, la cirugía puede causar una lesión cerebral, que puede manifestarse como problemas de memoria, concentración, habilidades motoras o habla.
- Riesgos de la anestesia. La anestesia general que se usa durante la cirugía puede causar complicaciones, sobre todo en personas mayores o con enfermedades crónicas.
- Reacciones alérgicas. Algunas personas pueden tener una reacción alérgica a los medicamentos que se usan durante la cirugía.
Es importante señalar que estos riesgos son relativamente poco frecuentes y que, en general, la CABG es un procedimiento seguro y eficaz para tratar la enfermedad coronaria. Aun así, es importante que hables con tu médico sobre todos los riesgos y beneficios antes de decidir si te sometes a la cirugía.
MitraClip
1. ¿Qué es un MitraClip?
MitraClip es un dispositivo nuevo que permite reparar o mejorar el funcionamiento de una válvula mitral enferma o con fugas. Recuerda que las válvulas del corazón funcionan al abrir y cerrar sus puertas, y permiten que la sangre pase en una sola dirección: la sangre no debe fluir hacia atrás. Cuando la válvula está enferma, la sangre puede fluir en sentido contrario al normal. Cuando eso ocurre, decimos que la válvula tiene regurgitación. Si consideramos que el grado de regurgitación es grave, por lo general pensamos en algún tipo de intervención para corregir el problema. El principio básico de MitraClip consiste precisamente en acercar entre sí las valvas, las «puertas» de esta válvula, para recuperar su funcionamiento normal.


2. ¿Cómo se realiza este procedimiento?
El procedimiento se lleva a cabo en una sala de cateterismo o en un quirófano híbrido. Requiere hospitalización y, aunque no es una cirugía como la entendemos tradicionalmente, se considera un procedimiento quirúrgico. Se realiza mediante una punción con aguja en la ingle. Este procedimiento sí requiere anestesia general y un ecocardiograma transesofágico.
Por medio de un catéter especial, avanzamos el dispositivo desde la ingle, a través de la vena cava, hasta llegar al corazón y acceder a la válvula. Para acceder a la válvula, evaluarla y colocar el dispositivo correctamente, se necesita un gran equipo de especialistas, cada uno con funciones muy específicas y que trabajan en conjunto. Una vez que se confirma la posición correcta, liberamos MitraClip en su posición definitiva. Se realizan varios estudios de imagen para confirmar que el resultado sea óptimo. Es común que se necesite más de un MitraClip para lograr el resultado esperado. Al final del procedimiento, se retiran los catéteres y los dispositivos especiales.

3. ¿Cuánto tiempo dura?
El procedimiento en la sala de cateterismo suele durar entre dos y tres horas, aunque esto depende de varios factores anatómicos y hemodinámicos durante la intervención.
Al terminar, pasarás a terapia intensiva para que te monitoreen y recibas atención inmediata después de colocar MitraClip. Ahí, un equipo de especialistas te atenderá las 24 horas. La estancia en terapia intensiva suele durar entre 24 y 36 horas, pero depende de cómo evolucione cada persona. El tiempo total de hospitalización dependerá de las características de cada persona y de otras afecciones.
4. ¿cómo sé si soy candidato a un MitraClip?
Como con cualquier cirugía del corazón, lo primero que tenemos que evaluar es si realmente hay una indicación para realizarla. Para hacerlo, llevamos a cabo estudios de imagen que nos permiten conocer tu anatomía particular.
- Ecocardiograma transtorácico y después transesofágico — un estudio que se realiza a través de la boca con sedación ligera y que nos permite observar la función y la anatomía del corazón y de cada válvula. Lo lleva a cabo un cardiólogo especializado en imagen, suele durar entre 30 minutos y una hora, y no requiere hospitalización.
- Cateterismo cardíaco. Debido a la edad a la que normalmente se indica un MitraClip, será necesario realizar un cateterismo cardíaco. Básicamente, es un mapa de las arterias que nos permite determinar el estado de las arterias coronarias y evaluar si requieren alguna intervención en caso de que haya obstrucciones. El procedimiento suele durar entre una y tres horas y, en algunos casos, puede requerir hospitalización.
- Otros estudios: electrocardiograma, análisis de sangre, en algunos casos una prueba de esfuerzo, pruebas de función pulmonar y otros estudios que puedan indicarse.
Una vez que tengamos todos los estudios de imagen indicados, un grupo de varios especialistas determinará si eres candidato a un MitraClip. La decisión final sobre el procedimiento siempre será tuya y de tus seres queridos, y se tomará una vez que se establezca un nivel de confianza mutua en la relación médico-paciente.
Consideraciones especiales sobre MitraClip
Como se trata de un dispositivo relativamente nuevo, actualmente las indicaciones para colocarlo se limitan a pacientes con regurgitación mitral grave que se consideran demasiado frágiles o con un riesgo demasiado alto para someterse a una cirugía convencional. Incluso en esos casos, esta terapia no es para todos, por lo que es fundamental adoptar un enfoque multidisciplinario para decidir y seleccionar a los pacientes que podrían ser candidatos.
Hay casos particulares en los que es necesario hablar sobre los beneficios y los riesgos de un MitraClip frente a la cirugía convencional.
5. ¿Cuáles son los beneficios de la terapia con MitraClip?
El MitraClip se diseñó para ser mínimamente invasivo y ofrecer un tratamiento óptimo a pacientes que se consideraban demasiado frágiles para soportar una cirugía. En otras palabras, sirve para un grupo de pacientes a quienes antes no se les podía ofrecer un tratamiento quirúrgico. Al evitar la cirugía tradicional o a corazón abierto, evitamos los riesgos asociados con esa intervención. El tiempo de recuperación suele ser menor y, por lo general, el riesgo de complicaciones durante el procedimiento es muy bajo.
A medida que ha aumentado la experiencia, las indicaciones también se han ampliado a pacientes más jóvenes y menos frágiles.
Siempre debes hablarlo a fondo con tu cirujano, incluidos los beneficios y riesgos de cada tipo de intervención.
La confianza es fundamental para tomar estas decisiones.
Aneurismas aórticos
Un aneurisma aórtico es una protuberancia que aparece en la pared del principal vaso sanguíneo, la aorta, que lleva la sangre del corazón al resto del cuerpo. Los aneurismas aórticos pueden aparecer en cualquier parte de la aorta y pueden tener forma de tubo (fusiformes) o ser redondos (saculares).

¿Qué tipos de aneurisma hay?
- Aneurisma aórtico abdominal. Aparece en la parte de la aorta que pasa por el abdomen.
- Aneurisma aórtico torácico. Aparece en la parte de la aorta que pasa por la cavidad torácica.
Algunas personas pueden tener ambos tipos de aneurisma aórtico.
Tener un aneurisma aórtico aumenta el riesgo de que se desgarre la capa interna de la pared aórtica, lo que se conoce como disección aórtica.
¿Qué síntomas causa un aneurisma aórtico?
Es importante saber que a menudo no causan síntomas y pueden permanecer silenciosos y sin diagnosticar durante años. Cuando aparecen síntomas, puedes tener dificultad para respirar, voz ronca o dolor en el pecho o el cuello.
¿Qué complicaciones pueden surgir de un aneurisma aórtico?
Las más graves y catastróficas son la disección de la aorta —la separación repentina de las capas de la aorta— y la ruptura completa del aneurisma, que tiene una mortalidad de aproximadamente el 90% si no se trata de inmediato.
También pueden surgir problemas con la válvula aórtica, angina (dolor en el pecho) o, en ocasiones, compresión de estructuras cercanas.
¿Existe tratamiento para esta afección?
Sí. En muchos casos, el tratamiento es quirúrgico e implica una cirugía cardíaca, que a veces puede realizarse mediante incisiones pequeñas o de forma mínimamente invasiva. En otras ocasiones, el tratamiento es completamente endovascular; es decir, sin abrir al paciente, mediante un catéter o por vía percutánea. En algunos casos, el tratamiento puede consistir únicamente en medicamentos y vigilancia periódica.
Lo más importante es realizar un diagnóstico oportuno y una evaluación multidisciplinaria por parte de un equipo especializado. Cada persona es diferente y el tratamiento debe ser personalizado y adaptarse a las características de cada quien.
A continuación se describen algunas de las opciones de tratamiento para los aneurismas aórticos:
- Vigilancia. Para los aneurismas pequeños, de menos de 5 cm, que no causan síntomas, se puede recomendar una vigilancia cuidadosa y periódica para detectar cualquier cambio en su tamaño.
- Cirugía abierta. La cirugía abierta es una opción común para los aneurismas aórticos que miden 5.5 cm o más. Durante la operación, se hace una incisión en la pared del abdomen o del pecho para llegar a la aorta y reparar o reemplazar la sección afectada.
- Endoprótesis aórtica. También conocida como stent aórtico, es una técnica mínimamente invasiva en la que se inserta una prótesis artificial dentro del aneurisma para reforzar la pared de la aorta y prevenir su ruptura. Esta opción es adecuada para los aneurismas de la aorta torácica descendente, y cada vez se utiliza más en otras partes de la aorta.
- Reducción del estrés. Las técnicas para reducir el estrés, como el yoga o la meditación, pueden ser útiles para controlar la presión arterial y reducir el riesgo de ruptura.
- Medicamentos. Los medicamentos como los betabloqueadores pueden bajar la presión arterial y reducir el riesgo de que se rompa el aneurisma. Los anticoagulantes también pueden ayudar a prevenir la formación de coágulos de sangre en el aneurisma.
Es importante destacar que la elección del tratamiento dependerá del tamaño, la ubicación y la forma del aneurisma, así como del estado general de salud del paciente. Especialistas como cardiólogos o cirujanos vasculares pueden ayudar a determinar el mejor curso de acción para cada paciente.
TAVI
¿Qué es la TAVI?
Se refiere a la implantación o el reemplazo de la válvula aórtica por vía percutánea o mediante un catéter; TAVI significa reemplazo de la válvula aórtica por catéter. En términos prácticos, consiste en reemplazar una válvula cardíaca enferma sin tener que abrir el pecho ni realizar una cirugía a corazón abierto tradicional.
Te invitamos a leer nuestra guía completa sobre la TAVI, donde puedes aprender todo sobre este procedimiento.
Por supuesto, esta información no sustituye una consulta presencial con tu médico, pero puede ser un excelente punto de partida para comprender mejor el procedimiento, responder las preguntas más comunes y tomar decisiones bien informadas.
Enfermedad de la válvula mitral
La enfermedad de la válvula mitral es un problema de la válvula situada entre las cavidades del lado izquierdo del corazón: la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo.
La enfermedad de la válvula mitral incluye lo siguiente:
- Insuficiencia mitral. Las valvas de la válvula mitral no se cierran correctamente, lo que hace que la sangre fluya hacia atrás. Así, parte de la sangre del ventrículo izquierdo regresa hacia los pulmones en lugar de avanzar hacia la aorta y llevar sangre oxigenada al resto del cuerpo.
- Estenosis mitral. Las valvas de la válvula mitral se engrosan o se endurecen y pueden fusionarse. Esto estrecha la abertura de la válvula y reduce el flujo de sangre de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo. La aurícula tiene que esforzarse mucho más para impulsar la sangre en la dirección correcta, lo que hace que se dilate y que la sangre se acumule en los pulmones.

El tratamiento de la enfermedad de la válvula mitral depende de la gravedad de la afección y de cómo evoluciona. A veces se recomienda una cirugía para reparar o reemplazar la válvula mitral.
Síntomas
Algunas personas con enfermedad de la válvula mitral pueden no tener síntomas durante muchos años o incluso nunca presentarlos.
Los signos y síntomas de la enfermedad de la válvula mitral pueden incluir:
- Fatiga
- Un sonido irregular del corazón (un soplo cardíaco)
- Latidos cardíacos irregulares
- Dificultad para respirar
- Dolor en el pecho
- Palpitaciones
- Tos
Causas
Para entender las causas de la enfermedad de la válvula mitral, es útil saber cómo funciona el corazón.
La válvula mitral es una de las cuatro válvulas del corazón que mantienen la sangre fluyendo en la dirección correcta. Cada válvula tiene valvas que se abren y se cierran una vez con cada latido. Si una válvula no se abre o se cierra correctamente, el flujo de sangre del corazón al cuerpo puede disminuir.
En la estenosis mitral, la abertura de la válvula se estrecha. Entonces, el corazón tiene que esforzarse más para impulsar la sangre a través de la abertura reducida. Si esta se estrecha demasiado, el flujo de sangre de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo puede disminuir.
La enfermedad de la válvula mitral tiene muchas causas. Algunas formas pueden estar presentes desde el nacimiento (un defecto cardíaco congénito).
También puede aparecer más adelante en la vida (adquirida). Por ejemplo, la estenosis mitral suele deberse a la fiebre reumática. Esa fiebre es una complicación de una infección por estreptococos que puede afectar el corazón. Cuando esto sucede, se llama enfermedad reumática de la válvula mitral.
Otras causas de la enfermedad adquirida de la válvula mitral incluyen:
- Otras afecciones cardíacas
- Calcificación
- Tumores
- Coágulos
- Perforación de la válvula
- Infección
- Cambios relacionados con la edad
- Enfermedad autoinmunitaria, por ejemplo, lupus
Factores de riesgo
Varios factores pueden aumentar el riesgo de que tengas enfermedad de la válvula mitral, entre ellos:
- Edad avanzada
- Ciertas infecciones que afectan el corazón
- Infarto y algunos tipos de enfermedad cardíaca
- Uso de ciertos medicamentos
- Una afección cardíaca presente desde el nacimiento (un defecto cardíaco congénito)
- Radiación en el pecho
Complicaciones
La enfermedad de la válvula mitral puede causar muchas complicaciones. Por ejemplo, la regurgitación mitral grave hace que el corazón trabaje más, lo que provoca el agrandamiento del ventrículo izquierdo y el debilitamiento del músculo cardíaco.
Otras complicaciones de la enfermedad de la válvula mitral pueden incluir:
- Ritmo cardíaco irregular y a menudo acelerado (fibrilación auricular)
- Presión arterial alta en los vasos sanguíneos de los pulmones (hipertensión pulmonar)
- Coágulos de sangre
- Insuficiencia cardíaca congestiva
- Accidente cerebrovascular
¿Cuáles son las opciones de tratamiento para esta afección?
El tratamiento médico de la enfermedad de la válvula mitral puede incluir varias opciones, según el tipo y la gravedad de la enfermedad. Algunas de las más comunes son:
- Medicamentos. Se pueden recetar medicamentos para reducir los síntomas de la enfermedad de la válvula mitral. Pueden incluir diuréticos para reducir la retención de líquidos, betabloqueadores para bajar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y anticoagulantes para evitar la formación de coágulos de sangre.
- Cambios en el estilo de vida. Cambiar tu alimentación, aumentar la actividad física y dejar el alcohol y el tabaco son medidas importantes que pueden mejorar los síntomas y la salud general del corazón.
- Seguimiento. Es importante dar seguimiento periódico a las personas con enfermedad de la válvula mitral para evaluar cualquier cambio en la gravedad. Los exámenes de seguimiento pueden incluir ecocardiogramas, pruebas de función pulmonar y electrocardiogramas.
- Cirugía. En los casos graves, puede ser necesaria una cirugía para reparar o reemplazar la válvula mitral. La cirugía se considera una opción de tratamiento cuando los síntomas son graves o el riesgo de complicaciones es alto.
El tratamiento específico dependerá de la causa y la gravedad de la enfermedad de la válvula mitral, así como de tu salud general. Es importante que trabajes con tu médico para elaborar un plan de tratamiento adecuado y asegurarte de tener consultas periódicas de seguimiento para vigilar la evolución.
¿Qué tipos de tratamiento quirúrgico hay?
- Reparación de la válvula mitral. La reparación de la válvula mitral es una cirugía en la que el cirujano intenta reparar la válvula mitral existente en vez de reemplazarla. Durante la reparación, se puede retirar el tejido dañado y reparar las partes de la válvula mitral que estén dañadas o no funcionen bien. Cuando es viable, esta técnica se considera la ideal, ya que conserva tu propia válvula y no requiere reemplazarla con una prótesis artificial. Es importante destacar que las reparaciones siempre van acompañadas de una anuloplastia, un procedimiento para reforzar el anillo de la válvula mitral y así evitar que se dilate en el futuro. Este procedimiento utiliza un tipo de anillo protésico, pero no requiere retirar la válvula nativa; solo la refuerza.
- Reemplazo de la válvula mitral. El reemplazo de la válvula mitral es una cirugía en la que se retira la válvula mitral y se reemplaza por una válvula mecánica o biológica. Las válvulas mecánicas son duraderas, pero requieren anticoagulantes de por vida para prevenir los coágulos sanguíneos, mientras que las válvulas biológicas son menos duraderas, pero no requieren anticoagulación de por vida. La decisión sobre cuál elegir dependerá de tu edad y tus factores de riesgo; debes hablarlo con tu cirujano y sopesar los riesgos y beneficios de cada opción.
- Comisurotomía mitral. Esta es una cirugía en la que se hace una incisión en la válvula mitral para separar las valvas que se han fusionado y permitir que la válvula se abra y cierre correctamente. Se usa principalmente para tratar la estenosis mitral, pero es muy importante señalar que este procedimiento suele ser paliativo y se utiliza cuando es necesario retrasar la cirugía o cuando el paciente necesita atención urgente. Por lo general, se realiza solo como medida temporal mientras se planea un tratamiento más definitivo y duradero.
Hemos hablado sobre la cirugía cardiaca mínimamente invasiva para realizar estos procedimientos, así como sobre los procedimientos endovasculares o percutáneos para tratar estas afecciones. Si quieres, solicita una primera consulta gratuita por videollamada para resolver tus dudas.
Enfermedad de la válvula aórtica
Las afecciones que más comúnmente afectan la válvula aórtica son la estenosis aórtica y la regurgitación aórtica.
La estenosis aórtica es un estrechamiento de la abertura de la válvula aórtica, que dificulta el flujo de sangre desde el ventrículo izquierdo hacia la aorta. Las causas más comunes de la estenosis aórtica son el envejecimiento, la calcificación y la enfermedad degenerativa de la válvula.
La regurgitación aórtica es una afección en la que la válvula aórtica no se cierra correctamente, lo que permite que la sangre regrese desde la aorta hacia el ventrículo izquierdo. Las causas más comunes son la dilatación de la aorta, la cardiopatía reumática y la endocarditis bacteriana.
Tanto la estenosis aórtica como la regurgitación aórtica pueden ser graves y requerir tratamiento médico o incluso cirugía si presentan síntomas o hay indicios de daño en el corazón. Es importante que acudas con regularidad a consulta con un cardiólogo para detectar y tratar cualquier problema en la válvula aórtica.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de la válvula aórtica?
Los síntomas de la enfermedad de la válvula aórtica pueden variar según se trate de estenosis aórtica o regurgitación aórtica, y también de su gravedad. Algunos de los síntomas más comunes son:
- Falta de aire. La dificultad para respirar o la sensación de falta de aire son síntomas comunes de la enfermedad de la válvula aórtica. Pueden presentarse durante la actividad física o incluso en reposo.
- Dolor en el pecho o angina. El dolor o la presión en el pecho también son síntomas comunes. Puedes sentir el dolor como opresión, ardor o molestia en el pecho.
- Mareo o desmayo. La enfermedad de la válvula aórtica puede causar mareos o desmayos debido a la disminución del flujo sanguíneo al cerebro.
- Palpitaciones. Los latidos rápidos o irregulares pueden ser un síntoma de la enfermedad de la válvula aórtica.
- Fatiga. La fatiga o la debilidad general también pueden ser un síntoma.
- Hinchazón en los pies o el abdomen. En casos avanzados, la enfermedad de la válvula aórtica puede provocar retención de líquidos en el cuerpo, lo que puede causar hinchazón en los pies o el abdomen.
¿Cuál es el tratamiento para las afecciones de la válvula aórtica?
El tratamiento de la enfermedad de la válvula aórtica depende de su gravedad y de los síntomas que tengas. En general, el objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, mejorar tu calidad de vida y prevenir complicaciones.
- Tratamiento médico. Si la enfermedad de la válvula aórtica es leve y no causa síntomas, tu médico puede optar por observarte y hacerte revisiones periódicas para vigilar su evolución. También pueden recetarte medicamentos para controlar la presión arterial y reducir el esfuerzo del corazón.
- Cirugía de reemplazo de la válvula aórtica. Si la enfermedad de la válvula aórtica es grave y causa síntomas, puede ser necesaria una cirugía de reemplazo de la válvula aórtica. Durante la operación, la válvula aórtica dañada se reemplaza por una válvula mecánica o biológica. La elección de la prótesis dependerá de tu edad, tus factores de riesgo y tus antecedentes. Por supuesto, tu médico puede hacerte una recomendación, pero la decisión final siempre será tuya y de tus seres queridos.
- TAVI. También puede considerarse un procedimiento menos invasivo llamado reemplazo de la válvula aórtica por catéter, que se usa en pacientes que no pueden someterse a una cirugía tradicional de reemplazo de la válvula aórtica, o en pacientes de cierta edad para quienes se elige un procedimiento menos invasivo. Durante el procedimiento, se introduce una nueva válvula aórtica a través de un catéter y se coloca en el sitio de la válvula dañada. Consulta nuestra guía sobre TAVI, dedicada por completo a estos procedimientos.
- Tratamiento de la causa subyacente. Si la causa subyacente de la enfermedad de la válvula aórtica es una infección o una cardiopatía reumática, puede ser necesario tratar esa causa para tratar la enfermedad de la válvula.
- Reparación de la válvula aórtica. A veces, si el estado de tu válvula es favorable, tu cirujano puede recomendarte repararla. Si es viable, esta opción puede ser la mejor, ya que se conserva tu propia válvula sin necesidad de colocar una prótesis artificial. Ten en cuenta que no todos los centros ni todos los cirujanos tienen la capacitación para realizar una reparación de la válvula aórtica, y también es importante destacar que no todas las válvulas se pueden reparar. Depende de varios factores. La opción elegida siempre debe ser la que ofrezca la mayor probabilidad de éxito para cada paciente.
¿Cómo se realiza la cirugía para estas afecciones?
Estos procedimientos pueden requerir lo que llamamos cirugía a corazón abierto o un procedimiento mínimamente invasivo. Te invitamos a visitar la página donde se explican a fondo los detalles de la cirugía mínimamente invasiva. Podrás conocer las características de estas intervenciones, sus ventajas y desventajas y, al terminar, tendrás información suficiente para tomar una mejor decisión. Después, si lo prefieres, puedes agendar una primera videoconsulta gratuita.
¿Cuáles son los riesgos asociados con estas operaciones?
La cirugía de reemplazo de la válvula aórtica es un procedimiento complejo que conlleva algunos riesgos. Aunque los avances en las técnicas y la tecnología quirúrgicas han mejorado su seguridad, algunos de los riesgos asociados con el procedimiento incluyen:
- Sangrado. La cirugía de reemplazo de la válvula aórtica puede causar una pérdida importante de sangre, que quizá requiera una transfusión durante la operación o después de ella. A veces puede requerirse una intervención quirúrgica para controlar el sangrado; esto ocurre en aproximadamente el 4 % de los casos.
- Infección. La cirugía puede aumentar el riesgo de infección en el sitio de la incisión o, en general, en el cuerpo.
- Problemas del ritmo cardíaco. La cirugía puede aumentar el riesgo de arritmias. La mayoría son transitorias, pero en algunos casos pueden ser permanentes. La arritmia más común después de la cirugía es la fibrilación auricular. También existe el riesgo de bloqueos en la conducción eléctrica del corazón que pueden requerir un marcapasos temporal o permanente.
- Problemas respiratorios. La cirugía de reemplazo de la válvula aórtica puede afectar la capacidad del paciente para respirar y causar pequeñas zonas de colapso pulmonar conocidas como atelectasias. Puede requerirse apoyo respiratorio después de la cirugía, así como rehabilitación pulmonar para evitar complicaciones a largo plazo.
- Coágulos sanguíneos. Después de la cirugía, el paciente puede tener mayor riesgo de desarrollar coágulos de sangre en las piernas o los pulmones. A menudo se elige el tratamiento anticoagulante para reducir ese riesgo.
- Reacción alérgica. El paciente puede tener una reacción alérgica a los materiales que se usan durante la cirugía, como la solución de heparina, o a algún medicamento.
Tumores cardíacos
1. ¿Cuáles son los tumores cardíacos más comunes?
Los tumores cardíacos son bastante raros y pueden ser benignos o malignos. Los tipos más comunes de tumores cardíacos benignos incluyen:
- Mixoma auricular. Este es el tipo más común de tumor cardíaco benigno. Suele aparecer en la aurícula izquierda del corazón y puede causar síntomas como fatiga, mareos, palpitaciones y dificultad para respirar.
- Rabdomioma cardíaco. Este es el tipo más común de tumor cardíaco benigno en bebés y niños pequeños. A menudo no causa síntomas y puede desaparecer por sí solo a medida que el niño crece.
- Lipoma cardíaco. Este tipo de tumor cardíaco benigno es poco común y generalmente no causa síntomas.

Por otro lado, los tumores cardíacos malignos más comunes son:
- Sarcoma cardíaco. Este tipo de tumor cardíaco maligno es poco común, pero muy agresivo. Aparece en los tejidos blandos del corazón y puede propagarse rápidamente a otros órganos.
- Carcinoma metastásico. Este tipo de tumor aparece en otra parte del cuerpo, pero se propaga al corazón a través de la sangre. Puede causar síntomas como dolor en el pecho, dificultad para respirar y fatiga.
Es importante tener en cuenta que los tumores cardíacos son muy raros y que, la mayoría de las veces, los síntomas que tienes se deben a otra causa. Aun así, nunca debes ignorar los síntomas que sientes.

2. ¿Cómo se tratan los tumores cardíacos?
El tratamiento de los tumores cardíacos depende del tipo de tumor y de si es benigno o maligno. En general, los tumores benignos pueden tratarse con cirugía, mientras que los malignos pueden requerir una combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia.
Para los tumores benignos, como el mixoma auricular, la cirugía suele ser la mejor opción de tratamiento. La mayoría de las veces, el tumor puede extirparse por completo y puedes esperar una recuperación total.
En el caso de los tumores malignos, el tratamiento dependerá de la etapa del cáncer y de si se ha propagado a otras partes del cuerpo. En algunos casos, puede ser necesario extirpar el tumor mediante cirugía y luego administrar radioterapia o quimioterapia para destruir las células cancerosas que queden.
En los casos en que el tumor no pueda extirparse por completo, el tratamiento se centrará en controlar su crecimiento y reducir los síntomas asociados. Esto puede incluir terapias dirigidas, radioterapia o quimioterapia.
Es importante recordar que tratar los tumores cardíacos es un proceso complejo y requiere un enfoque personalizado, basado en las necesidades y el estado de salud de cada paciente. Debes trabajar en estrecha colaboración con tu equipo médico para desarrollar un plan de tratamiento eficaz y seguro para ti.
3. ¿Se pueden extirpar los tumores cardíacos mediante cirugía mínimamente invasiva?
Sí. En algunos casos, los tumores cardíacos pueden extirparse mediante cirugía mínimamente invasiva, lo que puede ofrecer varias ventajas para ti o tu familiar en comparación con la cirugía a corazón abierto tradicional.
La cirugía mínimamente invasiva utiliza técnicas quirúrgicas especiales e instrumentos más pequeños para operar a través de incisiones pequeñas, en lugar de una incisión grande en el pecho. Esto puede ayudar a que te recuperes más rápido, tengas menos dolor, menos cicatrices y una estancia hospitalaria más corta.
Para extirpar tumores cardíacos mediante cirugía mínimamente invasiva, hacemos pequeñas incisiones en el pecho para llegar al corazón y retirar el tumor. Se utiliza un instrumento con cámara para ver el interior del corazón y guiar la cirugía, y pueden emplearse herramientas quirúrgicas especiales para extirpar el tumor.
Sin embargo, no todos los tumores cardíacos se pueden extirpar mediante cirugía mínimamente invasiva. La decisión de usar esta técnica dependerá del tamaño y la ubicación del tumor, así como de la experiencia y habilidad del cirujano.
En general, la extirpación mínimamente invasiva de tumores cardíacos puede ser una opción viable para algunos pacientes. Debes hablar con tu equipo médico para saber si es adecuada para tu caso.
4. ¿Cuál es el pronóstico?
El pronóstico de los tumores cardíacos depende del tipo de tumor, de si es benigno o maligno y de la etapa de la enfermedad al momento del diagnóstico.
En general, los tumores cardíacos benignos tienen un pronóstico favorable después del tratamiento y la mayoría de los pacientes se recupera por completo. Aun así, algunos tipos de tumores benignos, como el mixoma auricular, pueden reaparecer con frecuencia después de la cirugía.
Por otro lado, los tumores cardíacos malignos pueden tener un pronóstico más reservado. La supervivencia depende en gran medida del tipo de cáncer, la etapa al momento del diagnóstico y la eficacia del tratamiento.
En general, los tumores cardíacos malignos pueden tener un pronóstico más grave que otros tipos de cáncer debido a su ubicación en el corazón y a la dificultad de tratarlos. Aun así, los avances en la detección temprana y el tratamiento han mejorado la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes con tumores cardíacos malignos.
Es importante tener en cuenta que cada caso es único y que el pronóstico de cada paciente dependerá de muchos factores individuales. Tendrás que trabajar de cerca con tu equipo médico para desarrollar un plan de tratamiento personalizado y monitorear tu evolución y pronóstico con el tiempo.
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